El sector farmacéutico mantuvo el perfil alcista de la semana anterior: de los valores integrantes en el Índice Global, 19 cerraron en positivo frente a 7 que lo hicieron con pérdidas. Los movimientos más significativos fueron, por el lado alcista la subida de AstraZeneca del 5,1 por ciento, mientras que por el lado bajista Otsuka retrocedió un 4,7 por ciento.
El Índice Global cerró la semana con una ganancia del 2,8 por ciento, comportamiento sensiblemente superior al de la media del mercado. En lo que va de año este indicador presenta una revalorización del 16 por ciento, comparando nuevamente bien con el promedio de los mercados.
Bayer fue uno de los valores con mejor comportamiento en estas últimas sesiones anotándose una ganancia del 3,2 por ciento, que lo lleva a cotizar en 55 euros, manteniéndose en la franja inferior de su rango de variación del último año. Su perfil en este periodo ha sido eminentemente bajista, cotizando hace un año cerca de los 100 euros y moviéndose actualmente un 45 por ciento por debajo de aquel precio, situándose entre los valores de la muestra con peor evolución en estos últimos 12 meses. Como nota positiva habría que destacar que la pendiente de esta línea descendente se ha ido atenuando y que incluso en las últimas semanas ha evolucionado hacia un perfil horizontal con un soporte en la zona de los 55 euros que ha conseguido detener su caída. Analizando un periodo temporal más amplio se puede apreciar el descenso que acumula este valor desde el máximo histórico que marcó en 2015 cuando llegó a superar los 140 euros, cotizando actualmente un 60 por ciento por debajo de dicha referencia.
Sanofi también cerró en positivo, anotándose en su caso una subida del 1,7 por ciento que lo lleva a cotizar cerca de los 78 euros, precio que se sitúa en la franja superior de su rango de variación del último año. En lo que va de año este valor se viene moviendo dentro de una banda entre 72 y 80 euros, con diversos picos y valles, acercándose actualmente a uno de esos picos. En la comparación interanual este valor acumula una ganancia del 15 por ciento, ganancia lograda en el segundo semestre del pasado año. Analizando un periodo temporal más amplio se puede observar el máximo histórico que marcó en 2015 cuando alcanzó los 100 euros; desde entonces Sanofi ha retrocedido un 20 por ciento, si bien esta pérdida es muy inferior a la que llegó a acumular a principios de 2018 cuando se acercó a los 65 euros.
GlaxoSmithkline (GSK) cerró con una ligera ganancia del 0,7 por ciento, cotizando en 15,9 libras, moviéndose cerca de su máximo interanual. Desde diciembre GSK viene dibujando una línea ascendente, si bien no exenta de cierto nivel de volatilidad que lo lleva a moverse en forma de dientes de sierra. En los últimos 7 meses este valor acumula una ganancia cercana al 15 por ciento, evolución en línea con la del promedio del sector, mientras que en la comparación interanual la plusvalía que acumula es sensiblemente inferior, del 4 por ciento. De cara a su posible evolución en los próximos meses cabe señalar que su perfil actual es alcista, siendo un valor que cuenta con potencial alcista, cotizando actualmente más de un 20 por ciento por debajo de su máximo histórico.
Novartis cerró la semana con un avance del 3 por ciento, cotizando en 90,1 francos suizos, moviéndose en la franja superior de su rango de variación del último año. Desde mediados de abril este valor viene recuperando posiciones, pasando de los 77 francos suizos a su precio actual, con una ganancia porcentual en el último mes y medio superior al 15 por ciento, muy superior a la que presenta en el acumulado del año, que es del 8 por ciento.