El sector proyecta sus principales desafíos: «España puede convertirse en un referente en innovación»

Para conmemorar los 25 años de El GlobalFarma, las principales entidades comparten su visión presente y futura

Fina Lladós, Ion Arocena, Elena Casaus, Jaume Pey y Encarnación Cruz.
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El GlobalFarma cumple 25 años en un contexto de especial trascendencia para la industria farmacéutica española. El sector afronta una de sus mayores reformas normativas en décadas con la llegada del anteproyecto de la nueva Ley de los Medicamentos, una iniciativa muy esperada por todos los agentes, pero que ha provocado cierta preocupación, sobre todo por el Sistema de Precios Seleccionados que incluye.

A este hito se suma la aprobación en diciembre de la Estrategia de la Industria Farmacéutica. Ambos acontecimientos marcan el inicio de un nuevo ciclo para un sector en constante transformación, y que coinciden con el 25 aniversario de la cabecera que ha acompañado —y contado— su evolución durante este último cuarto de siglo.

Para conmemorar esta efeméride, EGF ha contactado con distintas personalidades del sector con el objetivo de conocer los principales retos a los que se enfrenta. En primer lugar, Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria, destaca en la entrevista publicada por este medio, que “el acceso a la innovación es una asignatura pendiente para España”, y considera que esta cuestión debería formar parte de la nueva Ley de los Medicamentos. Aunque menciona que la situación ha mejorado, recuerda que aún se tarda de media 20 meses entre que un medicamento es autorizado en la Unión Europea (UE) y consigue la financiación en España. En este sentido, señala que “tenemos que ser capaces de maximizar las nuevas tecnologías para agilizar los procesos de precio y reembolso que garanticen la decisión de financiación y precio en un plazo de 180 días”.

En representación del sector biotecnológico, Ion Arocena, director general de AseBio, coincide con la presidenta de Farmaindustria en la necesidad de reducir los tiempos de acceso y en asegurar el marco regulatorio. Para ello, subraya que el acceso a la financiación, tanto en las fases más tempranas del desarrollo en las que predomina una mayor incertidumbre, como en las más avanzadas, donde se requieren volúmenes más altos de financiación, es fundamental. Además, Arocena se acuerda de la situación de Europa y menciona que “la propuesta de reforma de la legislación farmacéutica europea podría debilitar los incentivos a la innovación, especialmente para las pymes biotecnológicas que lideran el desarrollo de terapias avanzadas y huérfanos”.

Otro de los sectores clave es el de autocuidado. En este sentido, Jaume Pey, director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), expresa que "en un momento crucial para el sistema sanitario español, el sector de autocuidado se perfila como una pieza clave, no solo para mejorar la salud individual, sino para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario". Y, precisamente, matiza que “su en la Estrategia de la Industria Farmacéutica es un reconocimiento al valor que las compañías Consumer Health aportan al sistema a través de la prevención”.

Visión de genéricos y biosimilares

La nueva secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Elena Casaus, ha querido poner en valor el papel de los medicamentos genéricos, subrayando que “en un contexto de incertidumbre global y desafíos sanitarios crecientes, es fácil olvidar rol que juegan estos fármacos en nuestro sistema de salud”. A continuación, recuerda que “con precios congelados o a la baja y costes en aumento, muchas compañías del sector ven cómo su viabilidad se erosiona día tras día”. Por tanto, insiste en la necesidad de cambiar el enfoque. “En lugar de ver al genérico como un valor a reducir, deberíamos considerarlo un aliado estratégico”, señala.

Aportando la visión de los biosimilares, Encarna Cruz, directora general de BioSim, señala que su sector se enfrenta a retos de “gran envergadura”. En este punto, expresa que algunos son cronificados, como la falta de políticas activas que apuesten por el fomento de biosimilares y que, a su vez, se reevalúen en base a la evidencia; y otros de más reciente aparición, como los resultantes de un mercado farmacéutico global, “sometido a tensiones comerciales y a una demanda creciente de medicamentos biosimilares que proceden de países emergentes y que exigen velar por un adecuado suministro”.

Un momento de transformación

Por todo ello, el sector se encuentra en un momento de transformación sin precedentes. “En los últimos años, la sanidad, la salud, los medicamentos han cambiado mucho y para bien, pero lo que está por venir en las próximas dos décadas no va a tener comparación”, confirma Lladós.

En este punto, Arocena afirma que “España tiene la oportunidad de consolidarse como referente en innovación en salud”. Reconoce que “contamos con una base científica de excelencia, un ecosistema investigador robusto y una colaboración creciente entre universidades, hospitales y empresas”. Seguidamente, indica que “la digitalización e inteligencia artificial plantean para nuestro sistema sanitario una oportunidad única de erigirse como referente, pero necesitamos superar barreras como la fragmentación de los datos, su escasa interoperabilidad o la falta de estructuración de la información clínica”. Además, indica que “nuestro sector requiere ecosistemas dinámicos de inversión y un entorno que favorezca la colaboración público-privada.

En palabras de Pey, “el sector de autocuidado afronta distintos desafíos relacionados con el ámbito regulatorio, medioambiental y de la digitalización, con la implementación de la IA generativa a través del proyecto Turing”.

Por su parte, Casaus tiene claro que “si queremos un mercado farmacéutico sostenible, necesitamos un genérico fuerte y competitivo mediante el diseño de un marco regulador estable y coherente”. Eso implica adoptar medidas tales como “establecer precios mínimos realistas revisando al alza un 20 % el umbral mínimo, adoptar políticas que aumenten el volumen de genéricos a precios competitivos mediante un sistema de revisión de precios dinámico basado en cuotas de mercado, reactivar las medidas que incentiven su prescripción y dispensación, y posibilitar una diferenciación de precio entre marca y genérico”, menciona. Asimismo, otro reto clave identificado por Casaus está relacionado con fortalecer la autonomía estratégica del sector para garantizar el suministro de medicamentos críticos en situaciones de crisis. No obstante, este concepto es uno de los ejes principales que marca la Estrategia de la Industria Farmacéutica.

Por último, Cruz subraya la necesidad de “un plan nacional de fomento de los biosimilares, así como de políticas de precio que eviten constantes vueltas de tuerca cuyo ahorro adicional es muy exiguo, especialmente si se compara con el impacto real de los biosimilares en la eficiencia (más de 2.000 millones de euros de ahorro en el SNS en 2024)”. También aboga por una “compra pública basada en el valor, y no centrada únicamente en el precio, así como por una mayor transparencia en su utilización y la puesta en marcha de campañas educativas institucionales dirigidas tanto a profesionales como a pacientes”, concluye.


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