La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha hecho públicas las líneas maestras del acuerdo de aranceles suscrito entre Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE) después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, amenazara con una propuesta arancelaria de máximos al llegar por segunda vez a la Casa Blanca.
En este sentido, la declaración conjunta ofrecida por EEUU y la UE confirma que los productos farmacéuticos tendrán un arancel máximo del 15% al ser considerados como un bien estratégico. El anuncio de hoy es solamente la confirmación del pacto -que deja fuera de cualquier gravamen a los fármacos genéricos- alcanzado a finales de julio y sobre el que informó con detalle El GlobalFarma.
Este arancel “único”, que establecerá un gravamen del 15% sobre la exportación de productos clave, entre los que además de los farmacéuticos también se encontrarían los automóviles o los semiconductores, no convence en el sector. De hecho, tras el primer anuncio, Farmaindustria ya manifestó sus dudas al respecto: “Cualquier subida de aranceles tendrá un coste directo sobre los pacientes, los sistemas sanitarios y la industria farmacéutica en Europa”.
En la misma línea se posicionó, a falta de la confirmación oficial que ha llegado hoy, la patronal europea de las compañías. Nathalie Moll, directora general de la Efpia, consideró que estos gravámenes constituyen “un instrumento contundente que interrumpirá las cadenas de suministro, el impacto en la inversión en investigación y desarrollo y perjudicará el acceso al paciente a los medicamentos en ambos lados del Atlántico”. También, manifestó que “hay formas más efectivas que ayudarían, en lugar de obstaculizar, los avances globales en la atención al paciente y el crecimiento económico”.