Hoy, 25 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Farmacéutico. La FIP ha elegido este año como lema “Piensa en salud, piensa en Farmacia”, con un motivo: resaltar la unión entre estos dos conceptos indisolubles. Dentro del sistema sanitario, la Farmacia, y sus profesionales, se erige como un pilar fundamental que apoya, cuida, informa, previene e investiga.
No se puede hablar de salud sin hablar de los farmacéuticos, y parte esencial de los mimbres del Sistema Nacional de Salud son estos profesionales. Cercanos, accesibles, rigurosos en su labor, los farmacéuticos están siempre ahí, a pocos pasos y sin apenas esperas, para los pacientes que los necesitan.
Y más allá de la mera dispensación de medicamentos, la urdimbre de la Farmacia se compone también de consejo y de ciencia, de cercanía y de confianza, de vocación y de profesionalidad. Los farmacéuticos son un servicio de salud sin el que no podría concebirse, por muchos motivos, el SNS. Aquí van, a modo de pequeño homenaje por el Día Mundial del Farmacéutico, diez.
1. Cercanía
Tanto en el sentido de proximidad de las oficinas de farmacia como desde el punto de vista del trato de los farmacéuticos con los pacientes, la cercanía es una de las claves para que la Farmacia ocupe el puesto de honor que ocupa dentro del Sistema Nacional de Salud.
No hay que desplazarse demasiado, dentro de la propia ciudad o pueblo, para encontrar una farmacia en la que poder conseguir la medicación pautada o un consejo sanitario de calidad y rigor.
2. Capilaridad
En España hay más de 22.000 farmacias repartidas por todo el territorio. Esto hace que sea uno de los puntos sanitarios más accesibles y, por tanto, que con mayor frecuencia visitan los pacientes.
Este concepto entronca a la perfección con el anterior, la cercanía, lo que crea un binomio perfecto para que los farmacéuticos cuenten con la confianza plena de la población.
3. Labor de investigación
La profesión no es solo, por otra parte, proximidad, también es la responsable de los nuevos medicamentos. Desde la investigación básica hasta el desarrollo de los fármacos que, finalmente, se dispensan en las oficinas, los farmacéuticos son fundamentales en todo el proceso de cura y prevención de enfermedades, en este sentido.
Cada pastilla que acaba en el mueble del baño tiene detrás una historia farmacéutica y un trabajo de investigación científica de algún profesional de la Farmacia.
4. Consejo e información
A raíz de la evidencia y el conocimiento científicos generados por los farmacéuticos, los profesionales tienen la capacidad de transmitir información sanitaria valiosa y de forma accesible para los pacientes. En cada ocasión en que a una persona se le dispensa un medicamento se le ofrece, también, una pauta, un consejo farmacéutico.
Además, las farmacias son lugar para la prevención y la promoción de la salud. Los farmacéuticos pueden detectar, antes que nadie, en una visita rutinaria, algún problema de salud que se puede tratar a tiempo. En este sentido, en esta época de redes sociales por donde circulan peligrosos bulos de salud, tener cerca y a disposición una farmacia física, o incluso online, en la que contrastar la información y cerciorarse de los contenidos sanitarios es esencial para la población.
5. No hay listas de espera
Aunque a veces haga falta un poco de paciencia, las esperas en las farmacias son cortas. Además, no hace falta citarse. Siempre que un paciente lo necesite, la oficina está disponible para ofrecer medicamentos, consejo, acompañamiento y prevención de enfermedades.
Esto reduce la presión asistencial sobre otros servicios como Atención Primaria y Hospitalaria o incluso las Urgencias.
6. Punto de anclaje en el mundo rural
En muchas zonas despobladas, los servicios de Farmacia Rural son uno de los que más contacto tiene con personas de edad avanzada y que adolecen enfermedades crónicas, que, por su edad, tienen dificultades de movilidad o incluso falta de información sobre su situación de salud.
Por ello, la Farmacia es un apoyo imprescindible para el mundo rural por su valor intrínseco como fuente de consejo basado en la evidencia, atención cercana y su accesibilidad.
7. Apoyo continuo en la cronicidad
Las enfermedades crónicas, dado el envejecimiento poblacional en España, son uno de los principales problemas de salud pública en la actualidad. No solo en zonas con menor densidad de población, también en grandes ciudades, los farmacéuticos ejercen como apoyo para abordar la cronicidad de los pacientes.
Patologías como la hipertensión o la diabetes acompañan, en su día a día, a miles de personas en nuestro país. Y gracias a los farmacéuticos, estos pacientes cuentan con un agente de salud a pocos metros de su casa.
8. Acompañamiento frente a la soledad
La soledad es otro de los grandes males que adolece la población. Según el Barómetro de la soledad no deseada en España, de las fundaciones ONCE y Axa, el 20% de los españoles sufre esta problemática, y esto influye en su estado de salud. Por ejemplo, según el documento, la mitad de los pacientes con problemas de salud mental padecen soledad no deseada.
Y ahí intervienen los farmacéuticos que, con su labor, ponen a disposición de las personas en esta situación consejo, información o simplemente presencia y cercanía.
9. Puerta de entrada a la salud mental
A raíz del punto anterior, las farmacias son, en muchos casos, la puerta de entrada al cuidado de la salud mental. Las oficinas son objeto constante de consultas sobre remedios contra el insomnio o la ansiedad, por ejemplo, dada su accesibilidad y su proximidad.
Con ello, los farmacéuticos pueden dispensar, aconsejar o derivar, en su caso, a servicios especializados para los pacientes.
10. El servicio mejor valorado
El Centro de Investigaciones Sociológicas publicó a finales del año pasado la encuesta Actitudes hacia el Estado del Bienestar, en la que se refleja la confianza que demuestran los ciudadanos a los farmacéuticos y la satisfacción con la que acogen sus servicios y su labor en todos los ámbitos.
Así, la Farmacia obtuvo una calificación de 8,24 sobre 10, la más alta de entre todos los servicios sobre los que preguntaba la encuesta, como los colegios de enseñanza básica. El CIS también apunta a que las farmacias son el servicio más accesible, ya que más del 92% de la población puede ir andando a su oficina.
Estos son solo diez de los innumerables motivos por los que la Farmacia es indispensable dentro del sistema sanitario más allá de la dispensación de medicamentos, también como punto de apoyo y acompañamiento, como servicio cercano y riguroso, científico. Cuidar de la Farmacia es cuidar de la salud, igual que pensar en salud es pensar en Farmacia, como dice el lema de esta Día Mundial del Farmacéutico.