El creciente interés de las farmacéuticas por los tratamientos de obesidad ha desembocado en una disputa legal entre Pfizer y Novo Nordisk por la compra de Metsera, una 'startup' centrada en productos para la obesidad y enfermedades cardiometabólicas. En concreto, Pfizer ha anunciado, a través de un comunicado, que ha presentado una demanda contra Metsera, su Junta Directiva y Novo Nordisk ante el Tribunal de Cancillería de Delaware por incumplimiento de contrato, violación de deberes fiduciarios e interferencia en el acuerdo de fusión entre Pfizer y Metsera.
El detonante de todo ello es que Novo Nordisk ha presentado una propuesta no solicitada para adquirir Metsera, destacando que la adquisición permitiría maximizar el potencial del portafolio de Metsera y sus capacidades complementarias. La compañía danesa afirma que esta operación "estaría alineada con su estrategia de desarrollar medicamentos innovadores y diferenciados para tratar a millones de personas con obesidad y diabetes y sus comorbilidades asociadas".
Ante este escenario, Pfizer sostiene que la oferta de Novo Nordisk no cumple con los términos del acuerdo de fusión y que presenta riesgos regulatorios significativos, mientras que todas "las aprobaciones regulatorias necesarias para su propia adquisición de Metsera ya han sido obtenidas".
En paralelo, la compañía americana subraya que la Comisión Federal de Comercio de EEUU le concedió la finalización anticipada del período de espera bajo la Ley Hart-Scott-Rodino, lo que permite avanzar con la adquisición pendiente de Metsera, originalmente prevista para expirar el 7 de noviembre.
Carrera por la obesidad
Todo ello llega en un momento en el que en la industria farmacéutica se está librando una carrera para superar a los demandados medicamentos contra la obesidad de Eli Lilly y Novo Nordisk. Decenas de compañías, grandes y pequeñas, se han lanzado a probar medicamentos experimentales que podrían ser más potentes, cómodos o tener menos efectos secundarios que Mounjaro (tirzepatida, Lilly) y Wegovy (semaglutida, Novo Nordisk), a pesar de que estas dos compañías ya están trabajando en sus propios sucesores. En 2024 destacaron dos hitos importantes: el lanzamiento de Wegovy y la introducción de Mounjaro.
Los GLP-1, que fueron inicialmente desarrollados para el tratamiento de la diabetes tipo 2, han demostrado una eficacia notable en la reducción del peso corporal. Uno de los primeros medicamentos en esta clase fue Byetta (exenatida), aprobado en 2005 para la diabetes tipo 2, y que mostró efectos en la regulación del apetito. No obstante, fue en 2021 cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó Wegovy para el tratamiento de la obesidad. Este fármaco demostró en ensayos clínicos que, cuando se combina con un cambio en el estilo de vida, puede llevar a una pérdida de peso media sostenida del 14,9%, con el 86% de los pacientes alcanzando al menos un 5% de pérdida de peso.