"La innovación no debe contemplarse como un coste, sino como una inversión estratégica". Con este mensaje, David Beas, director de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, abrió 'Diálogos sobre la Competitividad del Sector Biomédico', una jornada de reflexión y debate organizada por Johnson & Johnson bajo el título 'La Brújula de la Innovación: Europa, España y el futuro del medicamento'. A lo largo del encuentro, representantes de la administración, la industria, las instituciones europeas y los pacientes coincidieron en la necesidad de reducir las barreras regulatorias, acelerar el acceso a los medicamentos y reforzar la coordinación entre las políticas sanitarias e industriales.
La innovación, una inversión estratégica
Durante la apertura, Beas recordó que "muchas de las transformaciones que han cambiado la historia de nuestro continente nacieron aquí", refiriéndose a Europa, y defendió que "la innovación acude allí donde encuentra ecosistemas favorables, donde los incentivos acompañan o donde la ciencia se encuentra con la industria". En este sentido, señaló que los informes de Enrico Letta y Mario Draghi han contribuido a situar la competitividad en el centro del debate europeo. "Europa necesita seguir avanzando si quiere ser competitiva", afirmó.
Asimismo, defendió que "la innovación no solo se debe dimensionar como un avance científico, sino como una palanca" y explicó que "innovar no consiste solo en desarrollar nuevos medicamentos, sino también en transformar". Como ejemplo, destacó que "estamos siendo capaces de cronificar enfermedades hasta ahora mortales", aunque insistió en que "la innovación debe ir mucho más allá, para transformar los sistemas sanitarios".
Beas también puso el foco en el papel de España, asegurando que "España puede jugar un papel clave basado en sus fortalezas". En este sentido, destacó que "desarrollamos más de 200 ensayos clínicos", unas cifras que "refuerzan la apuesta continuando por la inversión en nuestro país", aunque advirtió de que "el liderazgo en investigación clínica no es suficiente para garantizar el liderazgo en Europa".
El medicamento, una cuestión de seguridad estratégica
Tras la intervención de Beas, la exministra de Sanidad y secretaria general de Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), Ana Pastor defendió que "el sistema sanitario solo es sostenible si somos capaces de incorporar innovación en todos los ámbitos: en fármacos, tecnología sanitaria y cambiar los modelos organizativos". En su discurso aseguró que "la innovación es la clave para transformar el sistema" y añadió que "si no somos capaces de incorporar la innovación, tendremos un problema". Además, afirmó que "el medicamento ya no es un asunto de salud pública, es una cuestión de seguridad estratégica y soberanía industrial".
Pastor recordó algunos datos sobre la dependencia europea de terceros países: entre el 60% y el 80% de los principios activos utilizados en Europa se fabrican fuera de la UE; el 45% de los principios activos importados proceden únicamente de China; el 40% de los medicamentos terminados llegan de China o India; y más del 50% de las escaseces críticas registradas entre 2022 y 2023 estuvieron relacionadas con fallos de fabricación.
En este contexto, señaló que Europa "ha respondido con el diagnóstico y con el mayor paquete legislativo farmacéutico en más de 20 años", aunque consideró que con el Critical Medicines Act "todavía tiene mucho camino por recorrer". Asimismo, reclamó "incentivos directos para aumentar la competitividad", advirtió de que "tenemos problemas también en la contratación pública" y defendió que "las reservas estratégicas de medicamentos críticos es otro de los objetivos, pero no se está haciendo". También subrayó que "ese listado hay que actualizarlo de forma permanente porque la criticidad es cambiante".
España, de la ciencia al impacto económico
Durante la jornada, una de las mesas estuvo dedicada al potencial científico e industrial español. En primer lugar, Raquel Yotti, comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia, destacó que "somos líderes en producción científica" y aseguró que esta capacidad "tiene mucho que ver con las fortalezas del sistema sanitario y con las inversiones que hemos llevado a cabo". Asimismo, defendió que "los ensayos clínicos generan riqueza" y afirmó que "a través de la ciencia y la innovación queremos generar más salud, pero también más crecimiento económico".
Por su parte, Pedro Martínez, director de Asuntos Corporativos y Pacientes de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, aseguró que "España hace tiempo que dejó de ser una promesa. Ahora es una realidad". En este sentido, explicó que "si nos hemos mantenido durante más de 40 años en España es porque las cosas han funcionado" y defendió que el país cuenta con "unas infraestructuras de primer nivel" y con "hospitales de primer nivel que acogen prácticamente cualquier ensayo clínico que se empieza". Asimismo, destacó la importancia de "disponer de un ecosistema que proporcione la seguridad que necesitamos", donde el acceso ágil, la seguridad regulatoria, la colaboración público-privada —que, a su juicio, "se tiene que convertir en una infraestructura estratégica para posicionar al país"— y la buena utilización del dato contribuyan a mejorar el sistema sanitario.
Además, señaló que "cuando una compañía como la nuestra quiere invertir en un país como España, lo primero que piensa es que el país tendrá las capacidades para absorber las inversiones". Dentro de esas capacidades, insistió en que "el acceso es fundamental", ya que "la innovación solo tiene sentido cuando llega al usuario que lo necesita". También puso el foco en la estabilidad regulatoria y aseguró que "su falta es lo principal que echa para atrás la inversión". Aunque reconoció que "se están haciendo muchos esfuerzos en el acceso" y que "desde el punto de vista de estabilidad regulatoria, se está avanzando en las piezas legislativas para dar certidumbre", reclamó que "se implementen cuanto antes". De cara al futuro, afirmó que "dentro de cinco años nos gustaría que hubiera un mayor reconocimiento de la innovación" y defendió "una visión más estratégica del presupuesto dedicado a medicamentos innovadores".
Aportando la visión de Industria, Lourdes Gil Tornero, jefa de Área de Tecnologías Farmacéuticas del Ministerio de Industria y Turismo, destacó "nuestro tejido científico, nuestro potencial en ensayos clínicos" y aseguró que "la seguridad en el suministro es nuestra obsesión". También afirmó que "estamos construyendo y hemos iniciado el camino, pero hemos pasado a la acción" y reconoció que "los tiempos de acceso a medicamentos hay que mejorarlos".
En la misma línea, Ion Arocena, director general de AseBio, aseguró que "somos una buena potencia en términos de calidad", aunque advirtió de que "hay que convertir la ciencia en industria, empresas y en impacto económico". Entre las dificultades detectadas, señaló que "es muy difícil encontrar financiación y escalar y competir en mercados internacionales", por lo que reclamó "una visión de conjunto, acompañamiento regulatorio y también acceso al mercado".
Medir el valor de la innovación
A continuación, otra de las mesas de la jornada estuvo centrada en el acceso a la innovación y en la necesidad de medir mejor el valor que aporta. En este contexto, César Hernández, director general de Cartera Común y Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, defendió que "hay que analizar qué retorno tiene la inversión" y aseguró que ese esfuerzo "tendrá que tener un retorno en salud y en términos de economía que compensen esa inversión".
Además, afirmó que "el gran problema que afronta Europa es el de la brecha de acceso" y lamentó que "todo eso se bloquea en el momento en el que llegar al mercado se convierte en una aventura difícil". Por otro lado, señaló que "la no conciliación entre los incentivos es el principal problema". En relación con los medicamentos para enfermedades raras, recordó que "un 7% del presupuesto va destinado a enfermedades raras" y defendió que "hay que aliviar la carga del pagador". Asimismo, pidió "hacer una medición de resultados de todo" y "huir de las decisiones de todo o nada". También lanzó "una llamada al uso prudente de la palabra equidad", recordando que "hay tanta variabilidad entre comunidades autónomas como también la hay en hospitales".
Por su parte, David Cantarero, catedrático de la Universidad de Cantabria e investigador principal del Grupo de Investigación en Economía de la Salud del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL), defendió que "la innovación la defino como comprar futuro" y lamentó que "muchas veces, cuando proyectamos más a largo plazo, no estamos teniendo en cuenta los beneficios". Asimismo, señaló que "la parte social no se tiene tanto en cuenta", reclamó mejorar "los tiempos de acceso" y concluyó que "en los próximos años me gustaría vivir en un lugar donde no importasen las diferencias en los códigos de acceso".
Desde la perspectiva de los pacientes, Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP). destacó que "estamos en un momento de participación de los pacientes" y aseguró que "cada vez estamos participando más". No obstante, advirtió de que "hay diferencia de acceso en nuestro país" y que "el código postal influye". Finalmente, reclamó que "nuestros sistemas tienen que estar preparados para la innovación que viene".
Reducir la fragmentación regulatoria
Por último, otra de las mesas abordó los desafíos regulatorios y competitivos que afronta Europa. En primer lugar, Odysseas Konstantinakos, Research Fellow, Global Policy Centre, IE University, aseguró que "tenemos un modelo socioeconómico que está sufriendo por las distintas presiones" y consideró que "deberíamos hacer mucho más y no estamos haciendo suficiente". Aunque calificó de positivo lo planteado en la Brújula de la Competitividad, advirtió de que "lo importante está en los detalles".
También mostró su preocupación por la dificultad para alcanzar acuerdos en Europa y alertó de la fragmentación regulatoria. "Hay demasiadas normas distintas, por lo que no quisiera ser una compañía farmacéutica", afirmó, antes de lamentar que "la innovación tarda mucho en llegar al mercado".
Desde la Administración, Marta Calleja, subdirectora adjunta y secretaria general de política comercial multilateral y UE del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, explicó que "desde las administraciones siempre intentamos tener la puerta abierta para hablar con las empresas, para que nos cuenten cuáles son los problemas que tienen, si se están generando ineficiencias administrativas o regulatorias". En este sentido, añadió que "tenemos que conectar la competitividad con una normativa que es imprescindible porque garantiza la seguridad a nivel público, pero al mismo tiempo hay cuestiones que debemos replantearnos".
Asimismo, señaló que "ahora lo que hay que hacer es que todos estos paquetes actúen de forma coordinada" y destacó que el objetivo de las administraciones es "escuchar al sector para entender el impacto que tendrán las nuevas directivas sobre la industria".
Por su parte, Katja Standke, directora de Public Affairs de la EFPIA, defendió que "la legislación europea puede ser tan buena y tan ambiciosa como queramos, pero si esa ambición no se traduce en un acceso al mercado, en una valoración coherente de la innovación y en procesos de financiación consistentes que eviten duplicidades, estaremos perdiendo una oportunidad". En la misma línea, reclamó "tomar una decisión política sobre cómo hacer que Europa sea un paquete atractivo para la innovación" y pidió "ser más coherentes entre la legislación farmacéutica, la legislación ambiental y los incentivos a la innovación".
Jaume Puig-Junoy, Distinguished Professor de la Universitat Pompeu Fabra-Barcelona School of Management, incidió en la importancia de la financiación y aseguró que "la competitividad no se resuelve si no se financia". A su juicio, "hay que orientar la demanda hacia la innovación más valiosa", reforzar la producción estratégica en Europa y garantizar "la seguridad de las cadenas de suministro".
Finalmente, Margarita de la Pisa, eurodiputada de VOX en el Parlamento Europeo (Patriots for Europe) destacó que "el Biotech Act sí que puede ser esa oportunidad". Además, señaló que "se vuelve a hablar de incentivos a la innovación, se habla de sandboxes, de reducir plazos" y defendió que "hace falta acercar a todos los actores encima de la mesa". También aseguró que "estamos en un momento en el que lo que antes era un sueño hoy sí puede hacerse" y que Europa "tiene el talento y debe aprovechar mejor su investigación y su transferencia tecnológica".