Roche anuncia el cambio de su sede en Madrid por razones medioambientales

<p>La compañía cambia de sede en Madrid para mudarse a un edificio más ‘verde’.</p>

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EL GLOBAL Madrid | martes, 30 de agosto de 2016 h |

Roche se ha convertido en una de las primeras compañías de la industria farmacéutica española que puede hacer gala de cumplir con los criterios medioambientales más estrictos al anunciar que va a cambiar su sede en Madrid por otra en la que prima la ausencia de contaminación.

En concreto, la compañía suiza abandonará dentro de un año sus oficinas de la calle Eucalipto, en el entorno de la M-30 y las cambiará por otra, situadas cerca de Ifema, donde se ubicó anteriormente la petrolera Cepsa y propiedad de Metrovacesa. El inmueble tendrá que adaptarse a los criterios medioambientales en el que primará la reducción obligatoria de un 20 por ciento de las emisiones por refrigerantes halogenados y del 10 por ciento en las emisiones de CO2 por empleado.

“La lista de consecuencias del calentamiento global es cada día más extensa. La emisión a la atmósfera de gases con efecto invernadero como son los hidrofluorocarbonos —muy utilizados en sistemas de climatización o extinción de incendios y con un potencial de calentamiento global 2000 veces superior al del CO2— hace que Roche se plantee hacer frente a este desafío”, aseguran a EG fuentes de la compañía, que confirman que el traslado afectará a los 450 empleados de Roche en sus oficinas de Madrid y se culminará en diciembre de 2016.

De este modo, Roche se adelanta algo más de una decena de años a la directiva medioambiental que promulga la Unión Europea, que exigirá la disminución en 2030 de gases contaminantes. La salvedad es que Roche se adelanta mediante una directiva interna de obligado cumplimiento para todas sus oficinas —directiva interna K6—.

Más allá de los gases

Pero la reducción de la emisión de gases contaminantes no será la única iniciativa medioambiental que Roche quiere adoptar con este cambio de sede. De hecho, la iluminación será LED en su totalidad, lo que implicará dejar de emitir 90 toneladas de CO2 al año.

Además, se instalarán 22 paneles solares que cubrirán el 60 por ciento del agua caliente y contará con plazas de aparcamiento para vehículos eléctricos. Así pues, otras de las especificaciones que se incluyen en la normativa europea se encuentra la reducción de un 10 por ciento de gasto de energía por empleado y el aumento del 20 por ciento en el uso de energías renovables entre otras medidas. Estos requisitos deben cumplirse antes de 2020, por eso desde España se han adelantado y han buscado cómo cumplirlos. De momento, la transformación de la nueva sede para el cumplimiento de estas obligaciones se está haciendo a la limón entre la inmobiliaria y Roche.