La adquisición en 2015 por parte de Roche Farma de la compañía de biología molecular y análisis genómico Foundation Medicine ha provocado que se avance en el diagnóstico oncológico hasta convertirse en verdadero paso adelante en la tan manida medicina personalizada.
En concreto, desde el pasado 7 de julio funciona en España una nueva unidad de Roche Farma denominada Molecular Information cuya utilidad reside en ofrecer información molecular derivada del análisis del genoma de los tumores y la identificación de potenciales tratamientos selectivos o en el desarrollo de futuros ensayos clínicos. En definitiva, se trata de conocer al detalle la biología molecular del paciente para que el oncólogo pueda tomar una decisión terapéutica lo más acertada posible.
Este modelo de abordaje ya funciona “en Estados Unidos, y en otros países europeos y ya se está desarrollando en Asia y Sudamérica. Con lo cual esta es una estrategia a nivel internacional de Roche Farma”, señala Elena Sánchez Viñes, Molecular Information Leader de Roche Farma España, quien asegura que “esta es una franquicia independiente que va a ser muy transversal en oncología y hematología. Puesto que trabajamos con y desde la perspectiva de la secuenciación y de la información molecular y el big data”.
La unidad podrá ofrecer análisis de una muestra del tejido canceroso mediante “dos test de secuenciación genómica completa para cualquier tipo de cáncer, tumores sólidos, hematológicos, sarcomas, incluso en oncología pediátrica. Analizará aproximadamente entre 300 y 400 genes”, señala Sánchez Viñes, quien asegura que este “es un paso fundamental en el tratamiento de la oncología porque va a permitir personalizar el tratamiento. Ver el tratamiento adecuado para cada paciente concreto”.
De esta forma, Roche Farma se convierte “en los distribuidores oficiales de los servicios y productos de Foundation Medicine en España de manera que damos el servicio end to end (de extremo a extremo) cogiendo la muestra, enviándola a Estados Unidos, analizándola allí y devolviendo el informe”, explica. Una vez obtenidos los resultados se inicia el verdadero proceso de medicina personalizada. “Estamos seguros de que con esta información el oncólogo podrá tomar su mejor decisión terapéutica. Al final vemos el origen del tumor y su información molecular, que se deriva en qué posibles tratamientos puede tener ese paciente o qué ensayos clínicos pueden derivarse. Aquí sí que hay un punto muy importante de información porque estamos secuenciando más de 350 genes de forma completa. Es decir, analizando todas las posibles alteraciones que cada uno de sus genes puede tener. Cosa que nadie puede hacer ahora mismo. Esto significa que tenemos una información molecular inmensa de cada paciente”, asegura Elena Sánchez Viñes.
Es en ese momento en el que la información molecular, que se traduce a través de bioinformaticos y genetistas, puede culminar en un fármaco válido para ese paciente. En este sentido, desde Roche inciden en que “el punto importante es que sabemos la biología molecular de cualquier tipo de tumor, aunque sea un tumor raro o de origen desconocido. Al tener esa extensión de genes tan potente y profunda en su secuenciación nos permite hacer una foto de tumores raros o de origen desconocido o incluso de aquellos que ya han agotado todas sus alternativas terapéuticas por las vías clínicas.
“La idea es generar una base de datos mucho más potente, que pueda ayudar a la generación de nuevos fármacos mucho más dirigidos, puesto que partimos de una información más precisa y aportar valor añadido en la toma de decisión del oncólogo, teniendo en cuenta la información molecular de cada paciente de forma precisa”, asegura Sánchez Viñes que define el camino a futuro de esta unidad: “nuestra estrategia es trabajar tanto con la sanidad pública como con la privada para que exista un acceso global”.