La Asociación Española de Derecho Farmacéutico (Asedef) presentó el 3 de octubre en el Ministerio de Sanidad la tercera edición de su manual Curso Básico de Derecho Farmacéutico. 100 cuestiones esenciales. Su presidente, Mariano Avilés, desgrana para EG esta obra, que pretende que se convierta en el libro de cabecera de todas las personas relacionadas de alguna u otra manera con el sector farmacéutico.
Pregunta. Una nueva edición del Curso Básico de Derecho Farmacéutico. 100 cuestiones esenciales, y van... Tres.
Respuesta. Exactamente, tres en formato libro y en formato online hay una anterior y con este manual saldrá también una versión online, que es el curso en sí.
P. Véndame esta obra. ¿Qué importancia tiene para el farmacéutico?
R. Tiene importancia para todo el sector farmacéutico y, cómo no, también para el farmacéutico. Tiene la virtud de ser un libro jurídico escrito para no juristas. Un libro que se entiende, ya quisiéramos que los prospectos fueran igual.
P. Una obra en la que han participado en su elaboración gente destacada.
R. Efectivamente, hemos intentado contar con lo mejor de lo mejor. Además, hemos contado con el soporte del Instituto de Legislación Farmacéutica, el brazo formativo de Asedef.
P. La obra sigue, nuevamente, la estructura de la Ley de Garantías, y de ella se derivan diez bloques, 100 preguntas, 50 capítulos y epígrafes...
R. Sí, igual. Creo que esta estructura es muy útil, que está pensada para que con el mínimo esfuerzo se localice lo que se quiera. Tiene también la virtud de que en poco espacio puedes consultar algo acerca de un problema y así encaminarte hacia su solución. Evidentemente no es un tratado jurídico, sino una guía orientativa eminentemente práctica.
P. Desde 2008, fecha en la que se publicó la anterior edición, ha habido muchísimos cambios legislativos. Mayor motivo para tener esta nueva edición, ¿no?
R. Es una edición reforzada y agrandada porque han sucedido muchas cosas, porque la legislación farmacéutica es una legislación viva. La obra nace con el deseo de tener una continuidad pero lógicamente hay cosas que han cambiado y seguirán cambiando. Eso sí, aunque cambie la legislación estos antecedentes son la base.
P. ¿Cómo definiría el actual ordenamiento jurídico en materia de medicamentos y productos farmacéuticos?
R. Por ser viva y cambiante en ocasiones la legislación farmacéutica se hace farragosa y confusa. Hay excesivo empeño por hacer legislación y esto provoca que a veces no sea buena. Es necesario cada vez más apoyarse en técnicos que entiendan la legislación para hacerla ágil y duradera. En este sentido, Asedef procura ayudar siempre que se le requiere.
P. ¿Legislar a golpe de real decreto complica más las cosas?
R. Es una figura que no está hecha para abusar de ella de forma casi permanente. Es una vía más expeditiva para promulgar normas y distrae la participación y no ayuda a secar adelante normas consensuadas y claras, algo fundamental. En el sector farmacéutico habría que hacer microcirugía legislativa, algo que no se hace.
P. Y de ahí enfrentamientos que llegan al Tribunal Constitucional.
R. Las fronteras no están delimitadas claramente, además de que hay vocación de las comunidades de ser protagonistas en sitios donde no lo son.