Actavis sorprendió al mercado el pasado 17 de noviembre con el anuncio de adquisición de la norteamericana Allergan por unos 66.000 millones de dólares. Con esta operación, que sucede a otras de gran envergadura como las que le llevaron a comprar Warner Chilcott por 8.500 millones, y Forest por 25.000 millones, y otras de menor tamaño, la compañía con sede en Dublín habría gastado más de 100.000 millones de dólares en este tipo de transacciones desde octubre de 2013, con la intención clara de entrar en el top 10 del mercado farmacéutico mundial.
Esta carrera frenética comenzó en noviembre de 2012, cuando Watson, que ya se había fraguado una cierta reputación como ‘compañía adquiriente’ tras hacerse con Arrow y Specifar, compró Actavis por unos 4.250 millones de euros “para aumentar su presencia en Europa”, dado que esta compañía de genéricos buscaba ampliar su huella más allá del mercado estadounidense. Por aquel entonces, Watson, que decidió asignar a la compañía saliente de la integración el nombre de Actavis, estimaba que esta transacción le permitiría convertirse en la tercera firma de EFG a nivel mundial capaz de competir con los gigantes Teva y Sandoz. Aquel año, facturó unos 8.000 millones por la venta de EFG.
En todo caso, la intención de Watson pasaba por convertirse en referencia más allá de este segmento, poniendo también un gran interés tanto en los medicamentos innovadores como en los productos sin receta. Para consumar este objetivo, los analistas le concedían además una flexibilidad mayor que la de sus competidores para endeudarse.
En lo que respecta a su expansión en el primero de estos ámbitos, cerró en octubre de 2013 la compra de la irlandesa Warner Chilcott, con la que además Actavis (antes Watson) buscaba una optimización fiscal al trasladar su sede a Dublín. Además de por eso, el laboratorio pagaba 8.500 millones de dólares por un portfolio amplio con productos en salud de la mujer, un área que la firma considera clave, urología, gastroenterología y dermatología. Asimismo, incorporaba un pipeline con 25 moléculas en distintas fases de desarrollo. Las previsiones de ventas de la combinación de ambas empresas para ese año, una vez cerrada la adquisición, eran de 11.000 millones de dólares.
Unos meses más tarde, en abril de 2014, Actavis anunciaba la compra de una firma de genéricos tailandesa, Silom Medical, con la que pretendía afianzar su presencia en este mercado y convertirse en la quinta empresa del país en el segmento de las EFG. Concretamente, el catálogo de Silom se compone de productos en oftalmología, respiratorio y cardiovascular. Coincidente con esta operación, Actavis abría sede en Singapur, constatando su apuesta por la región Asia-Pacífico para maximizar allí su potencial en el ámbito de los genéricos.
La ‘misteriosa’ compra de Forest
Volviendo a los productos innovadores y avanzando en el tiempo, habría que destacar la adquisición de Forest en julio de 2014, una compañía por la que pagó 25.000 millones de dólares, pese a que recientemente había perdido las patentes de sus dos principales activos: Lexapro y Namenda, y solo había facturado 3.100 millones de dólares en el último año. Los analistas no terminaron de entender la transacción.
A pesar de ello, Actavis mostraba su confianza en los productos, propios o licencias, de la firma norteamericana dentro de las áreas de gastroenterología y salud de la mujer, así como en cardiovascular, urología y dermatología. La primera de ellas se vio reforzada, además, por la compra de Furiex por parte de la recién absorbida Forest.
Por si quedaban dudas de la apuesta estratégica por las adquisiciones para garantizar su crecimiento, Actavis presentó en noviembre una ‘megaoferta’ de 66.000 millones de dólares por la americana Allergan, que estaba siendo tentada por otra de las compañías que es conocida en el sector por su agresividad, Valeant, cuyas proposiciones habían sido rechazadas.
Con esta operación, que aguarda el visto bueno de las autoridades competentes tras el ‘sí quiero’ de Allergan, la compañía con sede en Dublín espera entrar en el top 10 del mercado farmacéutico mundial por cifra de negocio, con una previsión de facturación que asciende a los 23.000 millones de dólares en 2015 y con crecimientos de doble dígito, según Actavis.
Por áreas terapéuticas, Allergan aporta a la firma con sede en Dublín una amplia cartera de productos innovadores en oftalmología, neurociencias y dermatología, a lo que habría que unir una fuerte presencia en el mercado de la estética, también en la cirugía. Junto a estas s, el portfolio cuenta con productos en gastroenterología, cardiovascular, salud de la mujer y urología, por lo que se ven reforzadas todas las áreas estratégicas de Actavis.
A nivel geográfico, la irlandesa valora mucho la fuerza que le dará la combinación de ambas empresas en el mercado estadounidense, donde Valeant cuenta con cierto prestigio. Asimismo, mercados en los que las ventas de Actavis se verán reforzadas serán Canadá, Europa y el Sudeste asiático, así como China, India, Oriente Medio y Latinoamérica.