La toma de posesión de Rubén Moreno como secretario general de Sanidad y Consumo se convirtió en el primer ‘mitin’ de la etapa de Alfonso Alonso al frente del ministerio. En un abarrotado auditorio Ernest Lluch, el nuevo tándem de dirigentes sanitarios esbozó lo que serán las líneas estratégicas de aquí a final de legislatura en al ámbito de la salud. Alonso enunció las cinco áreas sobre las que pondrán el foco en lo que queda de legislatura: mantener la equidad del sistema, avanzar en e-salud, la medicina personalizada, el desarrollo del espacio sociosanitario y resucitar los acuerdos alcanzados con todos los agentes del sector, con el objetivo de alcanzar el gran anhelo de Ana Mato, el Pacto por la Sanidad. Y todo ello “desde el diálogo, el consenso, el sentido común y la búsqueda de las mejores soluciones” de cara a que la sanidad española siga siendo “de las mejores del mundo”, anunció Alonso.
Y de Ana Mato habló, no sólo de pactos. Y lo hizo para alabar su trabajo. El suyo y el de Pilar Farjas, quien desde la primera fila del auditorio asistía sonriente a la toma de posesión de su sucesor. El nuevo ministro quiso destacar la labor de Mato y Farjas durante los tres últimos años, en los que tuvo, según explicó, que “evitar la quiebra del sistema en la crisis económica más dura que ha sufrido en décadas”. Alonso mostró su disposición a continuar su trabajo y construir un Sistema Nacional de Salud “más fuerte, más sólido y con menos riesgos. No hemos venido a la política a encarnar prejuicios sino valores, los que tiene la ciudadanía española, el valor de la solidaridad, el del esfuerzo y la capacidad de superación que ha demostrado a lo largo de esta crisis”, sentenció recogiendo las palabras de la propia Farjas en su carta de despedida.
Antes de concluir su intervención, Alfonso Alonso quiso dejar claro que la verdadera intención de su mandato sería la de “situar de verdad al paciente en el eje del sistema sobre el que funciona la sanidad española, que es un pilar fundamental del Estado de Bienestar”. Un viejo argumento que a buen seguro que los pacientes habrán recibido entre la esperanza y la desconfianza.
Rubén Moreno, habló tras el acto para remarcar las palabras de su nuevo jefe. Para el secretario general es imprescindible el apoyo de todos, “trataremos de consolidar el sistema sanitario y abrirnos a todos los sectores”. De hecho avanzó que ya están trabajando en varios aspectos como en el desarrollo de un definitivo pacto sociosanitario o cuestiones relacionados con el mercado farmacéutico.
El nombramiento de Moreno ha supuesto cierto alivio en el sector por el perfil del que fuera portavoz sanitario del PP en el Congreso. La unanimidad, algo complicado de conseguir en el ámbito sanitario, ha sido total. De ahí que la toma de posesión se convirtiera en un desfile de personalidades similar al del trasvase de carteras entre Ana Mato y Alfonso Alonso. Todo el mundo quería recordarle a Rubén Moreno la importancia de ‘lo suyo’. Y el nuevo secretario general escucho a todos, habló con todos y dejó la puerta abierta a todos para futuros encuentros.
Alonso y Moreno tienen por delante una etapa contrarreloj de cara a finiquitar asuntos importantísimos que se han quedado encima de la mesa. Las líneas estratégicas esbozadas en el acto de toma de posesión de Rubén Moreno son ambiciosas. El tiempo, algo de lo que no van sobrados, y la voluntad serán los que determinen hasta dónde llegará la política de Alonso y Moreno.
Dimite Mercedes Vinuesa
La directora general del Salud Pública, Calidad e Innovación ha sido la segunda baja en el ministerio de Sanidad desde la llegada de Alfonso Alonso, tras la salida de Pilar Farjas. Vinuesa, fue una de las cabezas visibles del equipo de Ana Mato durante la crisis del ébola y la primera en comparecer en el Congreso tras el contagio por ébola de la auxiliar Teresa Romero.
“Espero colaborar con usted, pero no falte a la verdad: reconozca la vocación social de este Gobierno y el esfuerzo que ha hecho para garantizar una sanidad que ustedes dejaron en quiebra”. Este mensaje resume la primera respuesta parlamentaria del ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, durante su primera sesión de control al Gobierno en el cargo.
El ministro respondía a una pregunta formulada por el portavoz de Sanidad del PSOE que le emplazaba a responder si tiene pensado dar marcha atrás en los recortes aplicados en la sanidad pública por su antecesora en el cargo. José Martínez Olmos animó al ministra a trabajar para disminuir las listas de espera, reactivar obras paralizadas, revocar el copago hospitalario en el área Ingesa, revertir los recortes a los profesionales y hacer frente a la “barrera de acceso” a los medicamentos que, según el PSOE, soportan los pensionistas desde que se implantó el copago farmacéutico por renta.
Alonso tendió la mano al diálogo, pero desde el convencimiento de que la política llevada a cabo por Ana Mato ha sido la idónea. “¿Por qué cree que los hospitales siguen abiertos, por qué cree que las personas siguen yendo a los centros de salud a recibir atención? ¿Por qué piensa que hoy, según el barómetro sanitario, 8 de cada diez españoles consideran muy buena la asistencia sanitaria que reciben? Porque hay un Gobierno que pagó los 16.000 millones de euros de deuda que ustedes dejaron en la sanidad pública”, dijo.