Andalucía ha publicado la resolución de sus cuartas subastas con un resultado similar al de los tres concursos anteriores. De las 251 moléculas que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) sacó a concurso, solo 43 han conseguido adjudicación. Ese 17 por ciento alcanzado también ha tenido consecuencias en el ahorro: solo se conseguirán 19 millones de euros cuando las primeras previsiones de la consejería de Salud ascendían a 33, según salió publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). Este concurso incluía, además de algunas nuevas presentaciones, todas aquellas moléculas que no habían encontrado adjudicatario en las tres ediciones anteriores. Un suerte de ‘repesca’ que ha acabado con otro traspié para la consejería que dirige María José Sánchez Rubio.
Los laboratorios que se han presentado tampoco han supuesto una falta de sintonía con los anteriores concursos. Aristo, KRKA, Aurobindo, Vir y un escaso etcétera hasta las trece compañías que han sido seleccionadas de las 17 que, según la Junta de Andalucía, se presentaron en primera instancia. Sin embargo, sí que es llamativo la cuota de adjudicaciones que han logrado en esta ocasión. Si bien, desde su irrupción en la tercera subasta, Aristo Pharma se mantiene al frente de la tabla (28 presentaciones en exclusiva y cuatro en sendas provincias), el batacazo lo protagoniza Aurobindo, que de ser la compañía ‘fetiche’ del concurso en los primeros compases ha decaído hasta obtener solo tres presentaciones (obtuvo 27 en la tercera subasta).
La segunda posición según el número de presentaciones es para Bluefish. La compañía sueca ha logrado 14 adjudicaciones en solitario, además de dos que compartirá por provincias. A renglón seguido de esta compañía se sitúa KRKA quien ha perdido posiciones respecto a anteriores subastas y ha logrado 14 presentaciones más dos que compartirá por provincias. A continuación se sitúa otra ‘histórica’: laboratorios Vir. La española ha firmado cuatro presentaciones más que en el tercer concurso y se sitúa con doce adjudicaciones (diez en exclusiva y dos compartidas).
Por detrás de estas compañías están Ranbaxy, Serra Pamies, Durban, Korhispania, Arafarma, Generfarma, Pérez Giménez y Abamed. Las dos novedades que conforman esta lista son la catalana Serra Pamies y la cordobesa Pérez Giménez. La primera es una empresa situada en Reus que dispone en su vademécum de seis productos genéricos de dispensación en farmacia (de los cuales se le han adjudicado tres). Asimismo, la segunda se encuentra en una situación sumamente delicada a expensas de poder venderla y, aún así, la Junta de Andalucía ha decidido adjudicarle el ibuprofeno con sal 600 mg 40 sobres en exclusividad para toda la comunidad autónoma.
Sin embargo, y además de algunos descuentos dignos de analizar, una de las mayores sorpresas ha sido encontrar ciertas presentaciones que, tras la oferta de mejora, se encuentran a un precio superior que el que marca la última revisión de los precios de referencia. Esta situación, que imposibilita su venta en las oficinas de farmacia al quedar desfinanciada, se ha encontrado al menos en dos presentaciones. La fluoxetina 20 mg, 60 comprimidos, concedida a Aristo Pharma, tiene un precio final de 3,10 euros a PVP (tras una mejora de 0,02 euros). Sin embargo, la Orden de Precios de Referencia (OPR) marca un precio de 2,5 euros PVP. Otro caso sería el rizatriptan 10 mg 2 comprimidos, adjudicado a Aurobindo por 8,86 y cuyo precio de referencia es de 8,80. En ambos casos, la Junta de Andalucía y el laboratorio afectado tendrán que acordar si es la compañía la que adapta el precio y mantiene la mejora o, si bien, es el SAS quien asume el desfase y el laboratorio se adjudica la totalidad del mercado andaluz a precio de referencia y sin que la consejería de Salud consiga el ahorro estimado.
Otro escenario parecido es el que ocurre con la amoxicilina 500 mg 20 cápsulas. Esta presentación tiene un precio con la mejora incorporada de 2,40 (0,27 euros de mejora) y la OPR marca que el precio debe ser 2,5. Tanto Junta como compañía tendrán que discutir si la mejora se mantiene o, si bien, es la Junta la que acepta una mejora inferior a la que había calculado. Estos datos tienen una incidencia capital en los ahorros pronosticados por el SAS ya que, si acepta rebajar la mejora, los 19 millones presupuestados decaerán sensiblemente. Por tanto, las cuartas subastas están pendientes de negociaciones posteriores para saber qué porcentaje del mercado se subasta y cuánto es el ahorro final que proporciona.
Por otro lado, analizando los descuentos producidos en este concurso, llama la atención cómo Vir ha propuesto una mejora para el losartán de un 69,6 por ciento, pasando de 5,84 euros a PVP a tan solo 1,78 euros (ver tabla). Esta mejora significaría, además, vender por debajo del PVL del medicamento, es decir, vender a pérdidas. En la otra cara de la moneda, el descuento menor se ha producido en el ibuprofeno con sal de Pérez Giménez, que ha conseguido hacerse con todo el mercado andaluz tras ofrecer un céntimo de mejora.
Reacciones a la nueva subasta
Desde el SAS están convencidos de la utilidad de su iniciativa, aunque los ahorros cosechados por ella a lo largo de 2013 fueron un 54 por ciento de la estimación inicial. “Esta medida, además de suponer un importante ahorro para el sistema sanitario público andaluz, sin mermar la calidad del servicio prestado a los ciudadanos, permitirá que aquellas personas que requieran hacer uso de ellos tengan acceso siempre al mismo medicamento, con el mismo envase y la misma presentación, lo que facilitará su identificación y, por tanto, la adhesión al tratamiento”, afirman.
Sin embargo, desde Aeseg se sigue manteniendo que el concurso, además de perjudicar a las compañías que más aportan al Producto Interior Bruto (PIB) en favor de laboratorios con presencia en España más modesta, que “estamos a la espera de lo que marquen los juzgados, ya sea el contencioso-administrativo en relación a esta subasta o el Tribunal Constitucional sobre el fondo de la cuestión”.
Por su parte, la mayor adjudicataria de estas cuartas subastas, Aristo Pharma, se encuentra satisfecha por su papel en el concurso. “La verdad es que estamos contentos con la resolución. En nuestra compañía buscamos ser un aliado de valor tanto para el farmacéutico como para las autoridades sanitarias, ofreciendo producto fiables y de calidad y promoviendo el ahorro”, aseguraron a EG.
La situación de una de las compañías adjudicatarias de las cuartas subastas de Andalucía se puede decir que es de todo menos estable. Inmersa actualmente en un proceso de venta, los Laboratorios Pérez Giménez entraron en concurso de acreedores en noviembre de 2011. Tras meses de intentos de recuperación y de búsqueda de compradores, el pasado 4 de junio, el Juzgado de lo Mercantil número uno de Córdoba acordaba adjudicar los míticos laboratorios a la desconocida compañía Global Aeronautic, S.L. Esta tenía un plazo de 45 días para depositar la cantidad de once millones de euros por la que realizaba la compra, asumiendo, tal y como prometían, los contratos de trabajo de 40 de sus 151 empleados, con el compromiso de recolocar a 90 trabajadores más en el plazo de un año.
No obstante, una vez finalizado el plazo, no hay señales de la compañía, situando a Pérez Giménez, una vez más, en la casilla de salida. Aunque ya dispone de pretendientes, como la sociedad rusa Krasfarma, no se espera una solución hasta, como mínimo, el mes de septiembre cuando los juzgados previsiblemente vuelvan a pronunciarse. Mientras tanto, la planta de la compañía cordobesa está bajo mínimos con tan sólo 25 trabajadores acudiendo a su puesto, con una producción casi nula y con una plantilla que acumula 24 nóminas impagadas. Teniendo en cuenta esta situación extrema, se hace extraño que Pérez Giménez pueda comenzar en el mes de octubre, como establece la normativa, a abastecer de forma correcta y como se espera a las farmacias de los medicamentos adjudicados por la Junta de Andalucía. En concreto son dos presentaciones, una para toda la comunidad y otra para cuatro provincias.