La Plataforma de Mercados Biotecnológicos promovió una reunión con el objetivo de estimular la colaboración público-privada
Fernández Sousa también reivindicó la necesidad de un nuevo sistema de financiación para empresas en pérdidas con proyectos de I+D
FRanCISCO ROSA
Madrid
El presidente de Asebio, José María Fernández Sousa, aprovechó un encuentro entre bioempresas y agentes del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), que tuvo lugar el pasado 23 de mayo, para matizar algunos de los propósitos con los que recientemente fue creada la Plataforma de Mercados Biotecnológicos. Así, hizo un llamamiento a las autoridades sanitarias para que cambien el marco regulador, de forma que se alargue la vida de las patentes. Al mismo tiempo, sugirió la necesidad de implantar nuevos mecanismos de financiación que favorezcan la innovación.
Respecto al asunto de las patentes, fue claro al advertir que “cada vez se es más exigente con las aprobaciones de los fármacos, lo que retrasa la salida de estos al mercado y reduce el periodo de rentabilización. Por contra, las patentes siguen con los mismos plazos, mientras la administración recorta precios, retrasa pagos... Si no se alarga la vida de las patentes, esto solamente se puede romper por un lado”.
Por el lado de la financiación, hizo referencia a las políticas que se promueven en países como Irlanda, Inglaterra o Francia. “Allí se ha decidido anticipar créditos fiscales a empresas en pérdidas con proyectos de I+D, para contrarrestar los desembolsos que tienen que realizar durante los 15 años que tardan en poner el medicamento en el mercado”, manifestó.
Cultura de cooperación
Las reivindicaciones se enmarcaron en la presentación del primer encuentro entre bioempresas y el CNB, en la que también participaron Ángel Caballero, vicepresidente adjunto de Transferencia del Conocimiento del CSIC, Juan Tomás Hernani, secretario general de Innovación del Ministerio de Ciencia e Innovación, y José María Valpuesta, director del CNB.
Caballero incidió en el objetivo del encuentro, la colaboración público-privada en el sector de la biotecnología. “Es necesario generar una cultura de cooperación entre el sistema público de ciencia y tecnología y el sector productivo”, precisó.
En la misma línea habló Hernani, quien destacó “la gran suerte que tiene este sector, que ha crecido un 71 por ciento en actividad y un 37 por ciento en generación de empleo, debido a que la actividad que se realiza en los laboratorios públicos y privados viene a ser bastante similar, lo cual facilita el proceso de transferencia de tecnología”. A su vez, quiso dejar patente que la nueva Ley de Ciencia ha tenido muy en cuenta la necesidad de que exista esa colaboración, al posibilitar que los investigadores puedan ir temporalmente al sector privado para colaborar en el lanzamiento de determinados proyectos, y beneficiarse así de una excedencia.
Por su parte, el director del CNB asumió que las carencias existentes en la colaboración público-privada en nuestro país tienen una triple vertiente de culpabilidad. “Por un lado, están los políticos que no han generado el marco adecuado. Por otro, los investigadores que recelan de la mezcla ciencia-dinero. Por último, el sector privado, que no ha sabido aproximarse a las fuentes de conocimiento”, señaló.
Una vez concluida la comparecencia de los ponentes, tuvo lugar la segunda parte del acto, que consistió en la celebración de un total de 48 encuentros de partnering entre grupos de investigación y empresas. Estos encuentros estuvieron centrados en los ámbitos de la oncología, las enfermedades infecciosas, inflamatorias y degenerativas.