Bayer sacó músculo la semana pasada en Leverkusen y mostró su potencial innovador. Tras constatar que el presupuesto para I+D en 2012 asciende a 3.000 millones de euros, de los cuales 2.000 han sido asignados a la división Health Care, la compañía farmacéutica germana sacó a relucir los cinco puntales de su pipeline (cuatro de los cuales podrían superar los 1.000 millones en ventas), que en los próximos años podrían generar cerca de 5.500 millones de facturación si se cumplen las previsiones de los financieros de la compañía.
Así, según Marijn Dekkers, presidente del consejo de administración de Bayer AG, la fórmula del éxito del gigante alemán pasa por una serie de estaciones estratégicas. “Una correcta identificación de las necesidades existentes; una aproximación sistemática a la innovación, que ayuda a poner los recursos en los proyectos adecuados, así como descartar los que no lo son; la lealtad y profesionalidad de los científicos que trabajan para la compañía; así como el establecimiento de partnerships que contribuyen a complementar la investigación propia y a reducir los riesgos en proyectos especialmente complejos”, apuntó.
Además de una estrategia bien definida, el laboratorio germano está realizando un desembolso importante para generar dicha innovación. De este modo, tal y como confirmó Wolfgang Plischke, miembro del consejo de administración, la inversión en I+D representa el 10 por ciento de toda la que se realiza en Alemania, y en torno al 1 por ciento de toda la que tiene lugar a nivel mundial.
Fruto de la combinación de estos dos factores, el estratégico y el monetario, la compañía va a introducir en el mercado cinco nuevos productos con un potencial muy prometedor. Uno de ellos, Xarelto, ya ha sido aprobado en los principales mercados mundiales (los derechos en Estados Unidos los tiene Johnson & Johnson) y la compañía estima que pronto estará reportando unos 2.000 millones anuales. Y eso pese a que, como confirmó Dekkers, se están dando problemas para su venta en la Unión Europea.
Por su parte, Jörg Reinhardt, CEO de Bayer Health Care, señaló que “las dificultades presupuestarias que se viven en el entorno europeo son la razón principal para que países como Japón, México o Brasil sean los principales mercados para Xarelto. En otros países, como Reino Unido, la penetración del fármaco no llega al 3 por ciento, y en España apenas alcanza el 6 por ciento”.
Además de este producto, indicado principalmente para prevenir el ictus en pacientes con fibrilación auricular, en el área de cardiología Bayer tiene también puestas esperanzas en Riociguat. Se trata de un tratamiento para la reducción de la presión de la arteria pulmonar que ha dado buenos resultados en un ensayo fase III y por el que se prevén ingresar unos 500 millones de euros anuales.
Oncología
En el apartado de los fármacos oncológicos, la firma alemana ha desarrollado Stivarga, un inhibidor de las enzimas que producen el crecimiento de las células tumorales, que ha sido aprobado en Estados Unidos para cáncer colorrectal metastásico y podría serlo próximamente para los tumores gastrointestinales; y Alpharadin, cuya acción se dirige a actuar contra la metástasis de huesos y cuya solicitud podría presentarse antes de que termine el presente año. Las estimaciones de ventas superan los 1.000 millones de euros anuales en ambos casos.
Esta es la facturación es la que espera obtener con Eylea, indicado para la degeneración macular húmeda asociada a la edad, que ya ha sido aprobado en Japón y Australia y ha recibido la opinión positiva del Comité de Medicamentos de Uso Humano de la EMA. Junto a estos, Bayer cuenta con 35 proyectos en marcha.