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BI saca músculo en el área de enfermedades respiratorias

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Redacción Ingelheim | viernes, 02 de noviembre de 2012 h |

La firma alemana, Boehringer Ingelheim, presentó la semana pasada sus novedades en el ámbito de las enfermedades respiratorias, dando muestras de que esta área terapéutica es una de las más estratégicas para la compañía. En total, el laboratorio germano cuenta en su pipeline con cuatro moléculas en fase III que si culminan con éxito el proceso de ensayos clínicos podrían estar pronto accesibles en el mercado.

Como aclara la nota emitida por BI, la broncodilatación se ha convertido en la diana más explorada por los investigadores de este departamento. A la compañía le gusta recordar como el primer hito en esta área el lanzamiento de Spiriva, el primer anticolinérgico inhalado de una sola toma diaria que supuso en su momento una revolución en el campo de los tratamientos contra la EPOC y que le sirvió para ganar presencia en esta parcela.

El propósito, ahora, es mantener esa posición de liderazgo en la investigación de nuevas terapias para luchar contra las enfermedades respiratorias, para lo cual se siguen realizando estudios que a buen seguro contribuirán al mejor entendimiento de las patologías. En este sentido, el presidente del consejo de administración, Andreas Barner, confirmó que BI seguirá recurriendo a la “colaboración con instituciones académicas, universidades y grupos de investigación”.

Fruto de esos estudios son las cuatro moléculas que ya han alcanzado la fase III. Por un lado, BI está realizando investigaciones avanzadas con olodaterol, un fármaco para el tratamiento de la EPOC que ha sido desarrollado como un compuesto ideal para utilizarse en combinación con Spiriva, combinación que también está siendo estudiada en dosis fija por los científicos de la compañía. Por otro lado, se está trabajando en el desarrollo de nintedanib como tratamiento para la fibrosis pulmonar idiopática, así como de afatinib para el cáncer de pulmón no microcítico en pacientes con mutaciones del EGFR.

Además de estos compuestos en fase más avanzada, la firma con sede en Ingelheim tiene en su pipeline siete moléculas en fase I y II, por lo que se puede concluir que gran parte del éxito en los próximos años va a depender de que dichos avances lleguen a buen puerto y se conviertan en nuevas alternativas terapéuticas para médicos y pacientes.