Bristol Myers cerró la semana con una subida del 1,7 por ciento, con lo que este valor farmacéutico actualmente cotiza en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. Su comportamiento en este periodo ha venido marcado por cierta volatilidad, oscilando dentro de una banda entre 30 y 36 dólares, con un deslizamiento horizontal y sin presentar una línea clara de evolución.
En el tercer trimestre este grupo obtuvo unas ventas de 3.736 millones de dólares (3.000 millones de euros), un 30 por ciento menos que en igual periodo del pasado año. Esta caída se produjo por el vencimiento en Estados Unidos de las patentes de sus fármacos Avapro/Avalide y Plavix. Cabe destacar que si se depuran las ventas de estos productos, los ingresos del grupo mostrarían un crecimiento interanual del 7 por ciento.
Las ventas en Estados Unidos presentaron una caída del 43 por ciento hasta los 2.000 millones de dólares (1.600 millones de euros). Por su parte, las ventas en los mercados internacionales decrecieron un 6 por ciento hasta los 1.800 millones de dólares (1.440 millones de euros).
Bristol Myers mantuvo en este trimestre el mismo margen bruto del pasado ejercicio (73,4 por ciento). Por su parte los gastos comerciales se incrementaron en un 5 por ciento mientras que los gastos en I+D disminuyeron un 2 por ciento hasta los 951 millones de dólares (760 millones de euros). Esta inversión representó un porcentaje sobre los ingresos del 26 por ciento, ratio muy superior al de la media del sector.
La multinacional norteamericana cerró el tercer trimestre con pérdidas de 711 millones de dólares (560 millones de euros), dato que compara con unos beneficios de 969 millones de dólares (775 millones de euros) en igual periodo del pasado año. Estas pérdidas se debieron a un gasto extraordinario de 1.800 millones de dólares (1.440 millones de euros) relacionado con la cancelación del proyecto de desarrollo de un nuevo fármaco para el tratamiento de la hepatitis de tipo C.
En los nueve primeros meses del año este grupo farmacéutico obtuvo una facturación de 13.430 millones de dólares (10.700 millones de euros), un 15 por ciento inferior a la del ejercicio 2011. En este periodo Bristol Myers realizó una inversión en I+D de 2.822 millones de dólares (2.250 millones de euros), en línea con el ejercicio anterior. El resultado en estos nueve primeros meses ascendió a 1.827 millones de dólares (1.460 millones de euros), con una disminución interanual del 67 por ciento.
Para el conjunto del año Bristol Myers espera cerrar con una facturación entre 17.400 y 17.800 millones de dólares (13.900 - 14.200 millones de euros) y un incremento del margen bruto de 100 puntos básicos. Mientras que los gastos de marketing y comercialización podrían descender hasta un 5 por ciento, la inversión en I+D aumentaría en un porcentaje similar.
En relación con su política de crecimiento, cabe destacar que el pasado mes de agosto Bristol Myers cerró la compra de la firma Amylin Pharmaceuticals. Por otra parte expandió su acuerdo de colaboración con la farmacéutica AstraZeneca incorporando tres nuevos productos para el tratamiento de la diabetes. También Bristol Myers llegó a un acuerdo de colaboración con Vanderbilt University enfocado al campo del tratamiento del Parkinson.
Por otro lado, y en relación con su posible comportamiento en bolsa en el corto y medio plazo, señalar que los analistas manejan un precio medio objetivo de 35,5 dólares, un 5 por ciento por encima de su precio actual. Se trata de un valor que presenta un amplio campo de recuperación al cotizar actualmente un 50 por ciento por debajo de su máximo histórico.