La innovación es la característica principal que otorga valor añadido a un producto. En algunas economías occidentales dinamitadas por la crisis existen dos modelos para volver a ser competitivo. El primero, es la pérdida de derechos sociales que abaraten el precio del trabajo y, con ello, el del producto final. La otra posibilidad fue la apuesta que ayer lanzó Carmen Vela, secretaria de Estado de I+D+i, que apuesta por la ciencia innovadora para convertir a los productos en únicos en un entorno tan competitivo como el europeo.
Durante la presentación del Informe Asebio 2011, que trasladó los buenos números cosechados por la patronal en 2010, Vela volvió a incidir en la necesidad de alcanzar la excelencia para ajustarse a los recortes presupuestarios y no perder el tren del progreso. “Ya sabéis que tenemos unos presupuestos que están muy lejos de los que me gustaría gestionar; sin embargo es mi obligación optimizarlos para poder hacer lo máximo”, manifestó.
Alrededor de esa excelencia que pide la secretaria de Estado se encuentra la biotecnología. “Este sector está actuando con una madurez propia de la mejor de las excelencias. La biotecnología es uno de los sectores que más ayudarán a salir de la crisis y bajo esta tesis estamos trabajando”, argumentó Vela, quien, además, informó de que “el apoyo a Genoma España va a continuar”.
Las palabras e intenciones de la secretaria de Estado se vieron apoyadas por dos propuestas: la ‘Marca Innovadora’ y la compra pública de tecnología innovadora. “Estos dos proyectos van a ayudar al desarrollo de nuestras empresas. Este impulso facilitará las licitaciones y las financiaciones; además, la compra pública será buena para todos porque compraremos lo mejor al mejor precio”, añadió Vela.
La visión que la secretaria de Estado aportó sobre el futuro de la biotecnología y su estrecha relación con la recuperación económica de España fue corroborada por el presidente del Grupo Zeltia, José María Fernández Sousa-Faro. El máximo responsable de un conglomerado industrial que apuesta firmemente por la innovación hizo un repaso de la historia económica de la crisis española y señaló que “las compañías que invierten más en innovación son las que cosechan mejores resultados”.
Por este motivo, Fernández Sousa-Faro instó al Gobierno a crear “políticas para crear un modelo micro y macro estables para el desarrollo de las empresas biotecnológicas”. En su opinión, reforzar esta línea es apostar por el empleo, ya que “por cada puesto de trabajo que se crea en I+D, se crean más de 200 puestos indirectos”.
Además, Fernández Sousa-Faro aportó datos sobre la eficiencia económica que conlleva la innovación biotecnológica. “El coste de nuevas tecnologías para el SNS se mantiene estable a pesar de que los pacientes han aumentado en un 42 por ciento en los últimos tiempos; asimismo los medicamentos biosanitarios presentan mayor eficacia”, afirmó.
Por otro lado, el presidente del Grupo Zeltia lanzó un mensaje positivo para el crecimiento del sector en un futuro cercano. “Ahora estamos creciendo alrededor del 8 por ciento, pero nos hace falta mayor crecimiento y llegar a alcanzar el ansiado doble dígito cuanto antes”, señaló. Para ello, según Regina Revilla, presidenta de Asebio, “es necesario mantener la liquidez crediticia para los proyectos de I+D para competir con nuestros vecinos europeos en igualdad de condiciones”.
Consciente de la situación económica actual, Revilla aseguró que “la colaboración público-privada ha sido la actuación más firme en mi primer año de mandato junto a la internacionalización”, dos factores que son vitales para asegurar la viabilidad económica de los proyectos biotecnológicos. Asimismo, la presidenta de Asebio se congratuló de haber conseguido “mantener a la biotecnología en la vida política como motor transversal en esta crisis”, afirmación que contó con el asentimiento de Vela.