Plantear un nuevo modelo asistencial con un jefe de servicio de urgencias hasta hace bien poco no estaba contemplado, sí un coordinador. Más teniendo en cuenta que la especialización ni siquiera está reconocida en España, aunque sí en 17 países comunitarios. Ahora, Cataluña ha dado un paso más dotando de amparo administrativo a los profesionales que integran los servicios del Instituto Catalán de Salud (ICS) para que se organicen en el hospital al igual que los facultativos de cualquier otro servicio.
En total, ocho hospitales del ICS contarán con las urgencias en su cartera de servicios. Según ha adelantado el director asistencial del ICS, Antoni Juan Pastor, será a comienzos del primer trimestre del 2015 cuando el nuevo modelo esté instaurado en los centros. “Hemos planteado un cambio en la normativa que regulaba la organización de los hospitales y que de alguna manera impedía que los servicios de urgencias tuvieran una estructura similar a la de otros servicios”. Juan González Armengol, presidente de Semes, celebra este cambio en la organización de las urgencias e incide en que es aconsejable extenderlo al resto del Estado. Además, indica que en algunas comunidades ni siquiera está reconocida la figura del coordinador de urgencias, por lo que es urgente trasladar esta normativa.
Precisamente, la inexistencia de la especialidad imposibilitaba la vinculación de una jerarquía al área, razón de más para cambiar el modelo, tal y como indica Pastor. “La figura del coordinar rebasaba las funciones que le asignaba la normativa vigente”, puntualiza el responsable del ICS, apuntando que la ley estaba pensada para áreas donde había una actividad muy troncal, como el bloque quirúrgico o una consulta externa. “En el caso de urgencias hace 20 años tenía un cierto sentido, pero durante estos años ha evolucionado y se han dotado de staff propio que desarrollan su carrera profesional en esta categoría, aunque provengan de diferentes especialidades, como medicina interna y medicina familiar y comunitaria”, agrega.
Tras analizar los pros y contras del nuevo modelo, bajo la supervisión de la asesoria jurídica y recursos humanos, el ICS ha decidido dar forma a la propuesta, con los que se dejará de hablar de áreas para hablar de servicios de urgencias, con un responsable que tendrá los derechos y deberes de jefe de servicio jvinculando su labor asistencial, a la docente e investigadora.
Evaluación cada cuatro años
Para llevar a cabo esta transformación es preciso que los jefes de servicio presenten un proyecto bien definido, con unos objetivos claros. Un requisito por el que tienen que pasar todos los cabezas de departamentos sanitarios del ICS. Además, el responsable se someterá a una evaluación cada cuatro años, de forma que no sea un cargo vitalicio e implique al profesional en su responsabilidad. “Es obvio que la solidez de un jefe de servicio en la estructura jerárquica de un hospital es superior a la de un coordinador”, aclara Pastor al tiempo que recuerda que tiene que cumplir con una serie de deberes como la docencia, algo que no es nuevo en Cataluña, ya que desde estas áreas se imparte formación desde hace tiempo. Además se ha incluido la asignatura de urgencias en el programa universitario. Otro objetivo es el de la investigación. Cada vez existen más cuerpos académicos en urgencias con un gran impacto en las publicaciones científicas. Sin embargo, el director asistencial matiza que el cambio no es tan sencillo y tiene más profundidad, ya que se trata de pasar de un cuadro de mando con un coordinador a un jefe de servicio. “Se está planteando un modelo asistencial distinto que se puede consolidar entre otras cosas mediante una organización no jerarquizada normal”.
Aunque es un modelo extrapolable a cualquier comunidad, la particularidad catalana es la introducción en la orden de que los distintos profesionales pueden proceder de varias especialidades. La norma anterior hacía referencia a que se podía jerarquizar un servicio de una especialidad clínica, en este caso reitera esta idea pero abre la puerta, mediante un marco legal, a aquellas organizaciones de profesionales de diferentes áreas con objetivos asistenciales, docentes e investigación, todo ello vinculado al objetivo asistencial.
Para el responsable catalán si se plantea adecuadamente podría facilitar la implicación de los profesionales para ayudar a la descongestionar las urgencias y buscar los factores que influyen en la congestión, por tanto contribuir a la búsqueda de soluciones, “lógicamente de acuerdo con la dirección”, aclara.
En este sentido, Pastor señala que están preparando un documento donde se recoge cuál es el actual modelo asistencial del ICS y cuál será el futuro esquema. Un nuevo marco donde además de introducir la jerarquización, la importancia del triaje estructurado y el abordaje interno en los distintos niveles asistenciales. El nuevo marco abre la puerta a que los propios médicos de urgencias puedan gestionar las alternativas de hospitalización. Así, los servicios contarán, además de un plan de docencia e investigación, con otro de calidad y de seguridad clínica.
Con todo, este cambio no contradice al de troncalidad, ya que puede convivir con áreas troncales, permitiendo la nueva figura de jefe de servicio. Un modelo que no descarta acercarse a las Unidades de Gestión Clínica en torno a las urgencias.
González Armengol adelanta que Andalucía será la próxima región que introduzca un cambio similar. De hecho, las Unidades de Gestión Clínica se postulan como una solución futura, que en Andalucía ya han comenzado a pilotarse. Sin embargo, Juan puntualiza que en el SAS las urgencias tienen una especial vinculación con medicina intensiva, por tanto, las jefaturas que hay son de intensivos y la coordinación de urgencias. En este sentido, esta fórmula no es exactamente igual que la catalana. “Son soluciones diferentes que parten desde perspectivas muy distintas, pero que en el caso de Cataluña no colisiona con ningún otro modelo asistencial”. Aún así, González Armengol es rotundo y asegura que Cataluña y Andalucía miran hacia Europa mientras que el resto de España mira más abajo de África”.