Santiago de Quiroga
El programa oficial de la presidencia española de turno de la UE no incluye la Directiva de Atención Transfonteriza, quizás porque el texto anterior fue rechazado en diciembre, y ahora los trabajos tienen que empezar de cero. Avanzará lentamente y poco se podrá conseguir en seis meses de presidencia, más allá de comenzar el nuevo debate. Lo mismo pasa, por ejemplo, con el debate sobre la directiva de información al paciente (o DTC) del paquete farmacéutico. España ha fijado como prioridades sólo la farmacovigilancia y los medicamentos falsos, porque hay mucho consenso y se podrían aprobar antes de junio. Nuestro país se opuso a este proyecto de directiva en los términos en que se planteaba por la CE, y quiere empezar el debate desde cero. Razón por la cual no se ve en el programa oficial, lo que no significa que no entre dentro del marco de actuaciones del semestre.
Con respecto a la lucha contra el sida, la ministra Jiménez había planteado este asunto ante la Comisión Mixta UE del pasado noviembre, pero no está enunciado entre las prioridades. Quizás la ministra en Bruselas aludiera a las principales líneas de la presidencia española, pero no a todas. Habrá que aclararlo: la Plataforma VIH en España el pasado 1 de diciembre ya solicitó al Gobierno elevar a nivel ministerial la promoción del diagnóstico precoz del VIH durante la presidencia española de la UE, y la petición tiene visos de ser tenida en cuenta.