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Felicidad imperfecta

Santiago de Quiroga ha publicado Estar Bien, un libro editado por Alienta-Planeta que se adentra en las claves del bienestar y la felicidad, abordando la mente, el cuerpo y las relaciones.

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Redacción Madrid | lunes, 14 de enero de 2013 h |

Uno de los debates más interesantes consiste en la influencia de la suerte o la fortuna en la felicidad. Todos tenemos, más o menos, las mismas cartas en el juego de la vida, y nos toca afrontar situaciones difíciles e incluso desgracias personales. La felicidad no consiste en no tener que afrontarlas, sino en saber mirar hacia adelante sin vivir marcado por las desgracias. Tal Ben-Shahar, profesor de Harvard, ha investigado la relación entre personas de carácter perfeccionista y el bienestar o felicidad. Sus hallazgos confirman que la perfección, al ser una utopía, nos lleva a la frustración con frecuencia. Por ello, es un factor muy relevante para alcanzar la felicidad evitar actitudes frustrantes.

La vida no es perfecta, ni necesita serlo para tener la sensación de vida lograda y experimentar emociones positivas, incluyendo placeres y gratificaciones. “Tendemos a celebrar poco las cosas buenas, y eso nos hace perder oportunidades de ser felices sencillamente con lo que nos ocurre cada día”, afirma De Quiroga. “No se trata tanto de que todo nos salga bien, algo que nunca ocurre, sino de celebrar las cosas que salen bien, aunque sea alguna vez”, explica. Y es que las personas agradecidas con la vida son más felices.

“Cuando comencé a escribir el libro buscaba respuestas, por lo que escribirlo ha sido un proceso de búsqueda, de crecimiento personal y de autoconocimiento”. De Quiroga afirma que la experiencia ha sido muy divertida y enriquecedora y que siempre pensó en producir “el libro que me gustaría leer”.

¿Cuáles son las claves que hacen que la vida merezca la pena? ¿Los optimistas gozan de más salud? ¿Existen placeres imprescindibles para ser felices? ¿Qué podemos hacer para evitar los efectos de perder 100.000 neuronas al día a partir de los 30 años? ¿Influye la genética en la felicidad? ¿Qué mejora la felicidad duradera? “La vida nos lleva a hacernos preguntas constantemente, pero no tenemos ocasión ni tiempo de hallar dichas respuestas”, comenta Santiago de Quiroga, autor de Estar Bien, un libro editado por Alienta-Planeta que se adentra en las claves del bienestar y la felicidad, abordando la mente, el cuerpo y las relaciones.

El libro parte de ocho actitudes que el autor utiliza a modo de introducción: “Sueña, pero también actúa”; “huye del miedo” o “vive intensamente cada minuto”. Y es que la actitud de cada uno es el principio básico para sentirse bien con uno mismo. Avicena, Píndaro, Montaigne, Jung, Seligman o Fromm son algunas de las mentes cuya idea de la felicidad han servido de inspiración al autor, que considera el libro un proceso de descubrimiento y crecimiento personal.

“Muchas respuestas están en los textos de los grandes pensadores, pero he querido ir más allá: el libro trata de incorporar los últimos hallazgos científicos sobre la felicidad y el bienestar, su influencia en la longevidad o en la salud cardiovascular, por ejemplo”, señala De Quiroga. Y es que, según dice, la felicidad es buena para la salud.

La ciencia de la felicidad

La psicología y la psiquiatría se han ocupado más de la enfermedad que de la salud y el bienestar, y con la psicología positiva y los trabajos del Premio Nobel de Economía en 2002, Daniel Kahneman, ha sido posible incorporar el método científico a la investigación sobre la felicidad.

La pregunta de qué nos hace felices no ha podido ser respondida con precisión hasta ahora. El dinero, el clima soleado, casarse, estudiar o la religión son factores que pueden influir en la felicidad, y en el libro Estar Bien se muestran los resultados de los estudios más relevantes realizados hasta la fecha. Según los mismos, las circunstancias son importantes pero no tanto como pudieran parecer, ya que la genética juega un papel relevante y condiciona nuestra actitud ante la vida.

Uno de los hallazgos más relevantes, al margen del impacto en la salud de las actitudes positivas y del optimismo, radica en aplicar en el día a día el autoconocimiento. Usar las fortalezas que todos tenemos en nuestra vida cotidiana, nos lleva al estado de bienestar. “Existen 24 fortalezas universales, que son el camino hacia una vida plena. Cada uno debe hallar las que marcarán su sentido de vida”, concluye el también presidente del Grupo Contenidos.