El Observatorio del Medicamento de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) ha calculado la diferencia de gasto para el Sistema Nacional de Salud entre la dispensación de medicamentos de Diagnóstico Hospitalario (DH) en hospitales y oficinas de farmacia. En términos exclusivamente económicos esta diferencia no llega al 9,30 por ciento, pero si se tiene en cuenta el “copago en la sombra” que suponen los desplazamientos y pérdida de horas de trabajo de los pacientes, esta diferencia “sería inexistente” a juicio de la patronal.
En el estudio presentado por FEFE se tiene en cuenta que, en caso de dispensarse estos medicamentos en oficinas de farmacia, estarían sometidos al régimen de aportaciones que les corresponda, y tendrían un menor coste para el sistema. Otra consideración son los descuentos y deducciones que soportan las farmacias desde el Real Decreto Ley del año 2000 y los aparecidos en 2010 y 2011, que disminuyen el coste respecto a la dispensación hospitalaria, y la fijación de márgenes inferiores para los productos de precio superior a 143 euros PVP.
Todo este conjunto de aportaciones, deducciones y descuentos proporciona una diferencia poco significativa del posible ahorro de la dispensación en hospitales, con un factor socioeconómico de difícil medición, pero muy importante, que es el “copago en la sombra”: los desplazamientos y pérdidas de horas laborables de 774.000 pacientes.
En términos globales, la vuelta a oficinas de farmacia de todos los medicamentos de dispensación hospitalaria cuyo seguimiento y control no se encuentra justificado por la AEMPS tendría un bajo coste: únicamente un aumento de un 0,4 por ciento de las recetas. En cambio, representaría un incremento de la facturación del 6 por ciento, y un considerable aumento de las escalas de deducción y descuentos para todas las farmacias. Además, acabaría con el “copago en la sombra” ya mencionado.