Un gobierno del Partido Popular es, hoy por hoy, lo más cercano a evitar un nuevo fracaso parlamentario que devuelva a los españoles por tercera vez en menos de un año a las urnas. Mariano Rajoy deberá elegir a un candidato para liderar el Ministerio de Sanidad y su victoria holgada le permite contar con sus mejores bazas.
El actual ministro en funciones, Alfonso Alonso, ha conseguido mantener su escaño por Álava. Aunque barajó la posibilidad de recalar en la política autonómica del País Vasco, las dificultades de su partido en este territorio de cara a los comicios de otoño podrían hacerle cambiar su visión y continuar en el Paseo del Prado. No en vano, la imagen del Ministerio ha mejorado notablemente desde su llegada a finales de 2014, visión diametralmente opuesta a la que la sociedad vasca suele otorgarle a su partido.
Otro de los ministrables que tiene a mano el candidato a presidente del Gobierno es Rubén Moreno, que también ha conseguido revalidar su escaño en las listas de Valencia. El currículum del ex secretario general de Sanidad cuenta con diversos hitos. Ha presidido el Insalud y ejercido de subsecretario de Sanidad de la Generalitat Valenciana y director general del Servicio Valenciano de Salud, entre otras responsabilidades. Además, en los últimos años ha sido un fijo en la Comisión de Sanidad, donde ha liderado muchas ‘batallas’ con la oposición. Esta experiencia podría venirle como anillo al dedo en esta legislatura de pactos que se avecina.
Rajoy cuenta con un tercer as en la manga. Se trata del secretario Nacional de Sanidad del Partido Popular, José Ingnacio Echániz, que ha revalidado escaño como número 13 por Madrid. Tras haber ocupado las carteras sanitarias de la Comunidad de Madrid y de Castilla- La Mancha, ahora el Ministerio se postula como siguiente peldaño en su escalera particular. Además, durante la pasada campaña electoral ha representado a su partido en los diversos debates sectoriales realizados.
En cualquier caso, y a expensas de la formación de gobierno, lo que es cierto es que Mariano Rajoy cuenta con tres opciones de experiencia contrastada para culminar las políticas que se pusieron en marcha durante la legislatura pasada.