En las últimas semanas se están multiplicando las propuestas por parte de diferentes instituciones del sector para aportar su granito de arena a la sostenibilidad del sistema. Algunas veces, cada una de ellas por su cuenta, otras, como en el Café de Redacción organizado por EG, intentando alcanzar acuerdos y valoraciones comunes sobre propuestas concretas.
La semana pasada FEFE hizo pública una batería de propuestas para que, eliminando el RDL 5/2000 que tanto daño hace a la farmacia, sea posible ahorro superior al SNS. Farmaindustria, por su parte, ha cogido la bandera del uso responsable del medicamento. Estas dos propuestas tienen en común la reducción de la demanda injustificada de medicamentos, que es lo que realmente está provocando la subida de la factura de receta médica y generan una presión asistencial insoportable para el sistema. No son los únicos, ya que también ha visto la luz un informe de PricewaterhouseCoopers, o se ha presentado el borrador de conclusiones de la Mesa del Medicamento de Cataluña y esta misma semana el COF de Madrid y Adefarma darán a conocer sus propuestas.
Está claro que las dudas y miedos ante lo que se decida a partir del Interterritorial sobre la sostenibilidad ha empujado a todos los agentes del sector a exponer sus ideas con la esperanza de que alguna de ellas pueda ser implantada a cambio de otras medidas de carácter únicamente coyuntural que, además, pudieran ser lesivas para los agentes.
Pero el sector no es el único que está trabajando para aportar visión al debate de la sostenibilidad. Por su parte, las comunidades autónomas también están preparadas y, algunas ya tienen diseñados sus planes B por si lo que salga del Interterritorial no les convence. Este podría ser el caso de autonomías que, como Madrid, están trabajando a fondo en un plan integral sanitario con trasfondo económico sobre el medicamento y los recursos humanos y que, probablemente, veremos en las próximas semanas.
La situación es compleja y requiere de sosiego, debate y acuerdos que permitan dar una salida a la situación coyuntural y estructural existente con medidas eficaces a largo plazo y no sólo parches cuyo efecto se diluye a los pocos meses.