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El bodoque: Tranquilo y sin pelos en la lengua

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| domingo, 12 de julio de 2009 h |

Pablo Martínez

Periodista e historiador

Siempre me ha llamado la atención el señorial aspecto de Alberto García Romero, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Elegante y moderado en sus formas, esconde, no obstante, un vivísimo fuego interior que, en lo que yo conozco, aflora certero como si de un soplete se tratara cuando le tocan sus fibras sensibles institucionales. Es decir, cuando le tocan a los farmacéuticos madrileños. No entra al trapo, como vulgarmente se dice. Se parece a Sean Thornton, el ex boxeador irlandés que interpretó John Wayne en El hombre tranquilo, la genial película dirigida por John Ford. García Romero no se inmuta ante los golpes que le propinan, aunque he comprobado que maniobra con habilidad y consigue al final casi todo lo que se propone.

Viene este perfil del presidente colegial madrileño a colación de su preocupación por la maltrecha rentabilidad económica de las oficinas de farmacia. Una rentabilidad asediada por las deducciones del Real Decreto 5/2000, el margen fijo para los medicamentos de precio igual o superior a 143 euros, los precios de referencia que provocan una carrera por dispensación a precio menor, los genéricos, las bajadas graduales de precios...

Ha llegado a mis manos una comunicación que el presidente ha dirigido a sus colegiados. En un lenguaje directo, sin tapujos ni pelos en la lengua, Alberto define esta situación como “un abuso de medidas y de recaudación que nos está llevando a que la carga parafiscal de la farmacia supere ya a la propiamente fiscal”. Pero no se limita a lamentarse como hacen otros muchos. Fluye el espíritu de fuego del “hombre tranquilo” y se demuestra que no se ha quedado quieto. A estas alturas ya ha comprometido al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, para analizar conjuntamente la repercusión del Real Decreto 5/2000, y se atisba que la Comunidad de Madrid, junto a otras, lleve el asunto al Consejo Interterritorial de Sanidad para abrir una vía de debate racional sobre la incidencia real e injusta de estas medidas. ¡Enhorabuena!, por fin algo concreto.