Carmen Peña ha cumplido recientemente su primer aniversario al frente de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP). Como presidenta de la máxima corporación farmacéutica mundial, representa a más de tres millones de farmacéuticos de 132 países. A pesar de la idiosincracia de cada uno de sus modelos, es posible identificar similitudes en todos estos profesionales. Como quedó patente en el recien celebrado 75 congreso mundial de la FIP, la profesión farmacéutica internacional tiene un reto —ser relevante en la atención al paciente “del siglo XXI”— y un temor: la sostenibilidad (con los servicios remunerados al rescate). Peña hace repaso para EG de esta cita, así como de la actualidad de la farmacia española que, evidentemente, sigue de cerca.
Pregunta. ¿Qué balance realiza del 75 congreso mundial de la FIP celebrado en Düsseldorf (Alemania)?
Respuesta. Un balance positivo. En el evento se ha cumplido un doble objetivo. Por un lado, ser la gran plataforma global para detectar tendencias y prever las necesidades de los farmacéuticos, los farmacéuticos científicos y educadores, presentando importantes informes. Por el otro lado, el congreso anual de la FIP es una plataforma excelente para compartir experiencias, estudios, programas y proyectos, tanto a través del Board of Pharmaceutical Practice, del Board of Pharmaceutical Sciences, como de las organizaciones miembro y los farmacéuticos a nivel individual.
P. Entrando más en detalle, en este congreso usted presentó su plan para la farmacia internacional que denominó “Two times two” (“Dos veces dos”). ¿Qué espera de él?
R. Este plan cuenta con dos acciones a dos niveles. La primera acción es desarrollo profesional y la segunda es promoción y defensa de los intereses de nuestra profesión. Cada una de ellas puede abordarse a dos niveles: a nivel individual y a nivel colectivo.Como desarrollo del plan, este año hemos planteado nuestras líneas estratégicas en función de tres áreas principales: personas, servicios y sostenibilidad. Muchas de las acciones de la FIP a nivel global y local dimanan y confluyen sobre las mismas.
P. Un plan con gran protagonismo para la farmacia comunitaria, ¿no?
R. El desarrollo profesional del farmacéutico tiene muchas facetas y todas ellas necesarias. Todas son ruedas de un gran engranaje – la Farmacia- y si falla una de ellas afecta a todo el sistema. Sin embargo, es cierto que la cara más cercana y accesible de nuestra profesión es la farmacia comunitaria. Hay más de 1.700.000 farmacias comunitarias en todo el mundo que dan servicio a cerca del 79 por ciento de la población mundial. La farmacia comunitaria es clave en el acceso seguro y responsable al medicamento.
P. En este congreso también se presentó un informe con una conclusión tajante: existe un “cambio filosófico” en los Gobiernos, pero los nuevos servicios siguen siendo sostenidos por el bolsillo de los farmacéuticos.
R. Ese cambio filosófico es el punto de partida imprescindible que marca el camino a seguir. Pero esos nuevos servicios de calidad, basados en la evidencia, eficaces para el paciente y eficientes para los sistemas sanitarios deberán ser remunerados adecuadamente.
P. Como española y anterior presidenta del Consejo General, ¿cómo valora el protagonismo de la farmacia española en este congreso?
R. Sin duda la Farmacia española es una de las referentes a nivel internacional. Su participación tanto institucional como de farmacéuticos a título individual ha sido activa en este Congreso. En el caso del Consejo General ha presentado cinco posters que demuestran el avance asistencial en España. También destaco el Centro de Información sobre el Suministro de Medicamentos (Cismed) como una herramienta de comunicación de un problema de salud pública, el desabastecimiento, que es común en gran parte del mundo.
P. ¿Cree que el nuevo paradigma sociosanitario (envejecimiento y cronicidad) reclamará a corto plazo más presencia de farmacéuticos en los sistemas sanitarios de todo el mundo?
R. El incremento de la cifra de farmacéuticos por número de habitantes, —como así corrobora otro informe de la FIP— refleja los cambios positivos que están teniendo lugar en la política sanitaria de muchos países, como consecuencia del papel creciente del farmacéutico dentro del equipo sanitario. Un papel creciente en el que también influye ese nuevo paradigma sociosanitario. Los farmacéuticos constituyen un potencial humano altamente profesional que hay que aprovechar, pues de no hacerlo se perdería un valioso recurso.
P. ¿Le preocupa que en España continúen saliendo medicamentos del canal farmacia para su entrega en hospitales y tampoco se asegure la dispensación de innovaciones?
R. De nuevo, la clave está en la accesibilidad y el uso seguro del medicamento. Para que se cumplan estas premisas los medicamentos deben estar en las farmacias comunitarias, por su cercanía a los pacientes, salvo si por necesidad clínica esté justificado que estén en las farmacias hospitalarias. En cualquier caso el planteamiento debe ser siempre de índole sanitario, priorizando posibles consideraciones económicas que se puedan dirimir a través de soluciones políticas adecuadas.
P. ¿Cree que, como indicaba recientemente a EG su sucesor en el CGCOF, la próxima estrategia sociosanitaria nacional demostrará “si se cree o no en la farmacia”?
R. Jesús (Aguilar) conoce perfectamente las necesidades de la Sanidad y, dentro de ella, de la Farmacia española. Todos los países están desarrollando una estrategia sociosanitaria de la que es parte la estrategia sanitaria, y a su vez, la estrategia sobre el medicamento. Las respuestas sobre la Farmacia no se pueden aislar de las del resto de la Sanidad; es un asunto de coherencia sanitaria.
P. Por último, ¿qué balance hace de su primer año al frente de la FIP?
R. Ha sido un año intenso, pleno de grandes retos en el que he vivido la grandeza de la Farmacia, con una perspectiva global muy enriquecedora, en la que las políticas en torno a la Farmacia avancen en misma dirección.
Para cumplir con las premisas de accesibilidad y uso seguro, los medicamentos deben estar en las farmacias”El nuevo paradigma sociosanitario está propiciando un papel creciente del farmacéutico en los sistemas sanitarios”