El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid abrirá una nueva fase de su pilotaje de receta electrónica. Así, ocho farmacias, situadas en los municipios de Ciempozuelos y Titulcia, comenzarán a trabajar en los próximos días con este sistema. Este nuevo grupo de farmacias se unen a las del municipio de San Martín de la Vega, que fueron seleccionadas para la fase inicial del piloto.
El objetivo del colegio, en colaboración con la Consejería de Sanidad madrileña, es lograr la total implantación de la e-receta “a lo largo de 2013” (el RDL establece que debe estar lista en toda España el 1 de enero de 2013). No obstante, de forma paralela a su implantación, el colegio desarrolla un primer módulo de este sistema que permita sustituir el actual ‘documento de dispensación’ con el que trabajan actualmente las farmacias y que tiene por objeto conocer cuándo el paciente ha alcanzado el tope de aportación mensual (según nivel de ingresos) que fija el nuevo copago por renta.
El actual sistema obliga a los boticarios madrileños a anotar manualmente en la cartilla de cada paciente los datos de cada dispensación: fecha, precio del fármaco, aportación a pagar y aportación total acumulada de dispensaciones anteriores. Cuando el paciente alcanza el límite máximo de aportación mensual, el farmacéutico estampa en el documento de dispensación un sello que indica “tope de aportación”. Se evita así que el paciente realice aportaciones cuyo reembolso tendría que reclamar a posteriori a la consejería.
Según indica Carlos Ibáñez, director general del colegio, “los boticarios se están adaptando bien a este sistema, si bien es cierto que aumenta el tiempo empleado en cada dispensación”. También cree que esta solución “favorece” que los pacientes retiren toda su medicación, ya que “existe desconfianza y desconocimiento sobre los reembolsos a posteriori”.
La también llamada cartilla prepago tiene fecha de caducidad: enero de 2013. Ese es el plazo en el que el colegio espera tener ya desarrollado el módulo adelanto de la e-receta que permitirá conocer y tramitar electrónicamente cuándo el paciente ha llegado al límite de aportaciones.