Boehringer Ingelheim, Novartis, Ferrer, Roche Diagnostics, Uriach, Merck, Zambon y Lacer se concentran en la misma zona geográfica
Las buenas condiciones del territorio han llevado a la creación del primer ‘cluster’ farmacéutico-cosmético de Cataluña
Anna Tarrés
Barcelona
La mitad de la industria farmacéutica española está ubicada en Cataluña, sobre todo en el ámbito metropolitano de Barcelona, que acapara aproximadamente el 70 por ciento de compañías de esta comunidad. La zona del Vallès es, concretamente, la que tienen mayor concentración de empresas farmacéuticas, acompañadas de entorno universitario y por la presencia de centros tecnológicos y de investigación, como el Parque Tecnológico del Vallès o el recientemente inaugurado acelerador de electrones español (Sincotrón).
Así, importantes compañías, tanto nacionales como internacionales, tienen sede o plantas de producción en Sant Cugat del Vallès y alrededores, algunas desde hace muchos años y otras más recientemente, atraídas por una situación privilegiada en cuanto a comunicaciones y cercanía con la ciudad de Barcelona y por ese entorno favorecedor de la innovación y el intercambio de conocimiento, que contribuye, a su vez, al enriquecimiento del territorio, tanto en términos económicos como de ocupación.
Entre las más destacadas se encuentran Boehringer Ingelheim, Ferrer Internacional, Roche Diagnostics o Grifols, todas situadas en Sant Cugat del Vallès; Novartis y Diafarm, en Barberà del Vallès; y en otras poblaciones cercanas Uriach, Merck, Zambon o Lacer.
‘Cluster’
Muestra de las buenas condiciones que reúne esta zona geográfica para la ubicación de compañías del sector es la reciente creación del primer cluster farmacéutico-cosmético de Cataluña, que integrará industrias fabricantes, auxiliares y proveedoras del sector y centros de investigación. Bajo la denominación de la Agrupación de Empresas Innovadores de Farmacia y Cosmética de Cataluña, la iniciativa ha sido impulsada por las asociaciones empresariales de Sant Cugat y de Cerdanyola, con el apoyo del Ministerio de Industria y la Generalitat de Cataluña.
El cluster centrará su actividad en la innovación, especialmente en el desarrollo de nuevos productos, mejoras de los existentes, optimización de procesos y desarrollo de nuevas técnicas de diseño de fármacos, así como en acciones internacionalización y de formación. Según Frederic Boix, presidente de Sant Cugat Empresarial, esta iniciativa es un eje más de la Bioregió catalana. En su opinión, “hay que aprovechar la gran concentración de empresas del sector para hacer frente a amenazas actuales, como la deslocalización, a través de la cooperación y el intercambio de conocimiento, entre otros objetivos, para aumentar la competitividad y reducir costes”.
Boehringer Ingelheim es una de las principales compañías que forman parte del cluster. Según fuentes de esta farmacéutica, ya han sido identificados ideas y proyectos para desarrollar conjuntamente por los miembros del cluster. Entre ellos, la gestión de las devoluciones de medicamentos (no debe confundirse con la de los fármacos caducados o que deben ser destruidos), o la homologación de equipos de laboratorio o máquinas de producción, aprovechando el propio conocimiento de alguno de los integrantes del cluster. Otras opciones que se valoran para desarrollar en colaboración son la trazabilidad de productos o el desarrollo de una plataforma logística conjunta.
Otras de las compañías que integran este cluster son Ferrer, Roche Diagnostics, Laboratorios Diafarm o Zambon. En este sentido, Laboratorios Esteve ha confirmado su incorporación a la iniciativa, puesto que tiene previsto trasladar a Sant Cugat su sede corporativa y su centro de investigación.
La contribución económica que realiza la industria farmacéutica con presencia en el Vallès la ponen de manifiesto la capacidad de producción de las compañías, los datos de ocupación, el nivel de exportaciones o el aumento de las inversiones. Una de las más destacadas y con más antigüedad en este territorio, Boehringer Ingelheim, tiene en Sant Cugat su sede corporativa y la planta de producción farmacéutica, que fue inaugurada en 1998, que ocupa una extensión de cerca de 24.000 metros cuadrados.
En el edificio de administración trabajan unas 230 personas, mientras que en la planta superan las 400. En ésta, que supone un centro estratégico para la farmacéutica, se fabrican especialidades para más de 100 países. Además, es el primer productor de inyectables para la compañía, con una producción anual durante el año 2009 de 206 millones de ampollas, aunque con las nuevas líneas puestas recientemente en marcha se alcanzará una producción de más de 300 millones de ampollas.
La apuesta de Boehringer Ingelheim por su centro en Cataluña la revela también las nuevas inversiones, ya que para el año 2010 está prevista una inyección de 3,5 millones de euros, para mejoras de procesos y equipos, y en los últimos dos años se han invertido más de 16 millones de euros para la puesta en marcha de las nuevas líneas de producción.
La planta de Novartis
Novartis es otra de las multinacionales de la zona con centro de producción estratégico para la compañía. En Barberà del Vallès dispone de su planta de especialidades farmacéuticas, inaugurada en 1994. Este centro, en el que trabajan 427 personas y cuenta con 34.000 metros construidos, produce para 70 países, lo que la convierte en la plataforma tecnológica de productos sólidos orales mayor de España en volumen. Así, en el año 2009, produjo más de 99 millones de envases de 129 medicamentos distintos y 953 presentaciones diferentes. En cuanto al volumen de exportaciones, han supuesto el 70 por ciento del total de la producción.
Las inversiones realizadas también muestran la importancia del centro de Barberà del Vallès para la farmacéutica. En el periodo 2004-2008, éstas ascendieron a 55,9 millones de euros, mientras que en 2009 la inversión fue de 11,4 millones de euros.
Por su parte, Roche Diagnostics es otra de las presencias destacadas de la zona, concretamente en Sant Cugat, donde inauguró un centro logístico en el año 2003, destinado a realizar la distribución de los productos de la división de sistemas para diagnosis de la farmacéutica.
En cuanto a la presencia de las nacionales, destaca Ferrer Internacional, con una planta de producción en Sant Cugat de 40.000 metros cuadrados, que tiene una capacidad de producción de 40 millones de unidades. Grifols también ha ubicado sus instalaciones en esta localidad, con el fin de centralizar las áreas corporativas comunes del grupo, y se suma así a la sede industrial y logística de la que dispone en Parets del Vallès.