Pese a los recortes sistemáticos que se vienen aplicando en el presupuesto público de I+D, la ministra de Sanidad, Ana Mato, reiteró durante su intervención en el Foro España Innova el “sólido compromiso” del Gobierno con “la investigación, el desarrollo y la innovación”, así como con sectores especialmente innovadores como el que conforman las empresas farmacéuticas y biotecnológicas. Igualmente, y para justificar la escasa asignación de recursos que el Estado está realizando, quiso poner en contexto dicha apuesta y habló de las graves “dificultades económicas” por las que atraviesa el país.
Precisamente son esas dificultades las que van a marcar la tendencia en los próximos años a la hora de financiar las novedades terapéuticas. A este respecto, y en línea con la argumentación que vienen utilizando otros cargos de su departamento, como el subdirector general de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios, Carlos Lens, Mato afirmó que el principal “desafío” que tendrán que afrontar las autoridades sanitarias durante la próxima década será “combinar un buen acceso a los tratamientos innovadores con medidas que sirvan para garantizar la sostenibilidad del sistema nacional de salud”.
Entre los aspectos clave que deberían caracterizar a las nuevas terapias, la responsable de Sanidad señaló la “personalización”, para lo que es importante la aportación de empresas como Progénika, especializadas en la secuenciación genética. “Gracias a esta tecnología, se puede predecir cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente”, señaló Mato, lo que contribuirá a aumentar la efectividad de los mismos.
Sobre este particular se pronunció Laureano Simón, consejero delegado de esta empresa, que tiene su sede central en el Parque Tecnológico de Zamudio, en Vizcaya. “Nosotros trabajamos principalmente en la personalización de las terapias, la cual es una herramienta clave para la racionalización del gasto para el SNS”, indicó.
Esta compañía, que se encarga de desarrollar biochips dirigidos al diagnóstico, pronóstico y predicción de la respuesta a los tratamientos para enfermedades humanas, puede considerarse como un paradigma de la apuesta por la investigación traslacional. Según Simón, “Progénika nació con el objetivo de transformar todo el conocimiento científico generado en productos asequibles para los sistemas nacionales de salud”.
Pero para ello, como afirmó su máximo responsable, es preciso dotarse de una adecuada financiación. Y es por este motivo por el que se atrevió a reclamar en presencia de la ministra que las autoridades sigan subvencionando la I+D, del mismo modo que se hace en otros países. “Es la única forma de que las pequeñas y medianas compañías puedan competir en el mercado global”, apuntó.
Internacionalización
Estas palabras demuestran que la ambición de los responsables de Progénika no tiene fronteras, sino más bien lo contrario. Su apuesta por la internacionalización se ha plasmado en la expansión hacia Estados Unidos, donde se estableció el primer centro de Progénika en 2007 (Boston), y América Latina, ámbito en el que México ha tomado la delantera como centro de referencia regional.
Esta predilección por las relaciones con países del otro lado del charco no es casualidad. Simón se declaró abiertamente atlantista y puso en valor el hecho de que la cercanía lingüística sea un factor muy aprovechable para las compañías españolas que quieren ver mundo y exportar sus productos a otros países. Aunque para ello sería preciso que todos los actores nacionales que participan en el mercado global comiencen a interiorizar un discurso diferente que contribuya a mejorar la percepción de la ‘marca España’. “Es terrible salir del país y escuchar tantos mensajes negativos. En mi caso, lo que hago es todo lo contrario. Siempre digo que no estamos tan mal”, concluyó el consejero delegado de Progénika.