La capacidad para alcanzar financiación o ampliación de capital en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) en España siempre ha sido una tarea titánica. Sin embargo, el esfuerzo que se debe realizar tras el escándalo surgido por la mala praxis de Gowex (compañía española especializada en el suministro de redes WIFI) se incrementa exponencialmente. Esto está motivada, sobre todo, por las inclemencias de la crisis y por el talante cobarde del dinero, según explica Héctor Ara, presidente del consejo de administración de la gestora de capital riesgo Suanfarma Biotech. “Está claro que lo ocurrido con Gowex no ayuda, pero los problemas de financiación llevan instalados más tiempo. El MAB genera poca liquidez y menos aún para las biotecnológicas”, explica. En cualquier caso, según Ara, la parte positiva de este caso de corrupción es que “se extremarán los controles y se mirará con lupa, circunstancia que a la larga beneficiará”.
En un contexto de contracción económica y escaso flujo bancario, para las compañías que presentan modelos de negocio a largo plazo y con cierto riesgo, que es el perfil de muchas de las compañías biotecnológicas, el mercado alternativo presenta sus resistencias de financiación. “Para las compañías biotecnológicas el MAB les ha aportado visibilidad pero, a excepción de un par de casos, la mayoría no consigue ni la financiación ni la ampliación de capital que buscan”, aclara Ara. En un caso práctico vivido por Suanfarma, explica que la dificultad no está solo “en que los bancos busquen a los inversores, es que nos cuesta hasta encontrar ese banco que nos haga de intermediarios”, asegura Ara. Bajo este panorama, el escándalo de Gowex “no va a deparar nada bueno de aquí a un tiempo”.
Sin embargo, siempre existen excepciones que confirman las reglas. Compañías como AB-Biotics o Inkemia han sabido navegar entre las aguas revueltas del MAB con éxito. A finales del mes de julio y entre portadas que señalaban la falta de controles en este mercado, Inkemia consiguió una ampliación de capital de 3,4 millones de euros. Lo hizo tras recibir una fuerte demanda que superó a la oferta de acciones en un 128 por ciento. La estrategia que se buscaba con esta ampliación era “la de fortalecer la internacionalización a través de la presencia directa en países avanzados tecnológicamente”, según indica Josep Castells, presidente de la compañía.
La experiencia de Inkemia en el MAB está inundada de sucesos positivos. “Salimos a este mercado con el objetivo de diversificar las opciones de financiación para los proyectos que llevamos a cabo. En nuestros inicios buscamos cotizar en este mercado para posteriormente alcanzar las ampliaciones de capital”, explica Castells.
La historia de AB-Biotics es otro ejemplo de éxito en el MAB. Tras tres ampliaciones de capital con éxito, esta compañía ha sabido diversificar sus fuentes de ingreso y potenciar la internacionalización, aspecto clave para llegar a buen puerto. Su desarrollo de productos probióticos y su comercialización en varios países, como Corea, “supone un hito significativo para AB-Biotics”, señala Miguel Ángel Bonachera, consejero delegado de la compañía.