El Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) extraordinario habilitado por el Ministerio de Hacienda para, entre otras cosas, acabar con la deuda que algunas comunidades (especialmente Cataluña y la Comunidad Valenciana) tienen con sus oficinas de farmacia, previsiblemente no cumplirá plenamente con el objetivo que tenía previsto: poner el contador de la deuda que tienen con las boticas a cero. Así, en el caso valenciano, a pesar de que en la reunión mantenida el pasado 16 de junio entre los representantes de los farmacéuticos, el consejero de Hacienda regional, Carlos Moragues, y el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, se habló de modificar el sistema de contabilización de facturas con el objetivo de que las farmacias pudieron “cobrar más deprisa” para evitar que quiebren algunas boticas, el colectivo farmacéutico no ha vuelto a tener noticias. Y tampoco las esperan.
A este respecto, cabe destacar que los farmacéuticos valencianos tienen pendiente de cobro la factura del mes de abril (cuyo pago está previsto el 30 de junio), así como un 42 por ciento de la factura de marzo (que se abonará con el FLA extraordinario el 2 de julio). Es decir, la farmacia valenciana seguirá con una factura pendiente. “¿Qué pasará con la factura de mayo? No lo sabemos”, señaló a EG el presidente del COF de Valencia, Jaime Giner.
Sobre este particular, parece que el problema que impidió que se abonase la ‘factura colgada’ con cargo al FLA es que esta se debería haber presentado antes del día 5. “En la Comunidad Valenciana tenemos implantada al cien por cien la receta electrónica, por lo que no sería ningún problema, solo tienen que avisarnos”, destacó un Giner que se quejó de que “a los farmacéuticos ya se les ha mentido muchas veces”.
En este clima de dudas acerca de si cobrarán o no, Giner alertó de los problemas que tendrán muchas farmacias si no se acaba con el mes de retraso y si el gobierno regional no se pone al día con sus boticas. “Muchas farmacias se nos pueden caer porque tienen una estructura muy frágil y no aguantarán los retrasos”, denunció. Al mismo tiempo, el presidente de los farmacéuticos valencianos apuntó que “el retraso en el pago con las farmacias vulnera la Ley de Morosidad”.
Sin margen para recortar
Por su parte, el consejero de Sanidad valenciano, Manuel Llombart, cerró la puerta a futuros recortes dentro de esta comunidad en esta área. El consejero respondió así a Beteta, que había declarado que la Comunidad Valenciana todavía tenía margen para recortar. “¿Dónde está el margen? Desde luego en Sanidad no está”, afirmó.
Un sí pero... No. Un casi. Una promesa de que a final de año... Esa fue la lectura que se pudo sacar de la reunión que mantuvieron con el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, con el presidente del Consejo Catalán de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, y su homólogo en la patronal Fefac, Antonio Torres. Una reunión, a la que asistió la delegada del Gobierno en Cataluña, María de Llanos, en la que Beteta confirmó que Cataluña recibiría el próximo 2 de julio 912 millones de euros procedentes de la ampliación del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).
¿Supone eso que el contador de la deuda con las farmacias catalanas se pondrá a cero? No. El 2 de julio las boticas cobrarán dos mensualidades, las correspondientes a marzo y abril (228,7 millones de euros) y, de esa forma se reducirá el retraso en el pago de los 55 días actuales a 25 días. ¿Cuándo podría quedar a cero la deuda? La factura que permanecería aún por cobrar se abonaría a finales de este año o a principios del siguiente con una nueva ampliación del FLA, tal y como trasladó a los farmacéuticos el secretario de Estado de Administraciones Públicas.
¿Qué harán los farmacéuticos catalanes hasta el 2 de julio si a final de mes deben hacer frente a importantes pagos? Según precisaron los representantes de los propios boticarios, los colegios de farmacéuticos ya se han puesto manos a la obra para que las entidades bancarias con las que trabajan puedan adelantarles el pago al 30 de junio. “Somos conscientes de las dificultades que provoca no cobrar el 30 de junio”, indicaron.