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El futuro del ‘cataloguiño’ inquieta a la botica gallega

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Los farmacéuticos gallegos actuarán con prudencia si el TC suspende su aplicación

Piden reunirse con la Administración para buscar la solución menos perjudicial

| 2011-02-18T15:53:00+01:00 h |

iria gonzález

La Coruña

Perdidos y a la expectativa de ver lo que pasa. Así es como podría definirse el estado de los farmacéuticos en Galicia ante el futuro incierto del catálogo priorizado de fármacos. La futura admisión a trámite del recurso presentado la semana pasada por el Gobierno ante el Tribunal Constitucional (TC) supondrá su suspensión durante cinco meses y, ante esta posibilidad, los boticarios se preguntan qué estrategia adoptar. “En el momento que lo paralicen estamos perdidos otra vez”. “No sabemos qué medicamentos van a comprar ahora las farmacias”. Estas son algunas de las preocupaciones expresadas desde los colegios de farmacéuticos gallegos.

Una opción, en caso de que se suspendiera su aplicación, sería volver a adquirir los productos que quedaron excluidos del catálogo en detrimento de los que éste priorizaba. Sin embargo, la farmacia gallega ya ha experimentado la imposibilidad de dar salida a los fármacos que dejaron de estar financiados con la entrada en vigor del catálogo, y no quieren repetir experiencia. Por ello, dicen que ahora lo más coherente es actuar con cautela. “El mayor problema que tenemos es la liberalización de los stocks”, aseguró Ana Prieto, presidenta del COF de Lugo, quien garantizó que, pase lo que pase, procederán en función de la legalidad vigente.

Pero el problema no sólo atañe a las oficinas de farmacia, sino que “las distribuidoras lo tienen multiplicado por el número de boticas”, según explicó el vicepresidente de los boticarios de Orense, Vicente Jairo. Otros de los afectados son los pacientes, que han debido adaptar su medicación al nuevo listado. “Se está mareando mucho, sobre todo a las personas mayores”, criticó Jairo.

En la misma línea se mostró el secretario de la junta de gobierno del COF de La Coruña, Héctor Castro. “Las farmacias hemos hecho un esfuerzo muy grande para que el usuario tenga las mínimas consecuencias de la aplicación del catálogo, tanto a nivel de desabastecimiento, como a nivel de cambios de medicación”, defendió.

Inseguridad jurídica

Desde el colegio coruñés consideraron que “lo ideal” sería que, una vez se conozca si el catálogo se paraliza, la Consejería de Sanidad se sentara con los agentes implicados para encontrar una solución lo menos perjudicial para todos. “Nosotros tenemos las puertas abiertas a sentarnos a hablar con la Administración”, aseguró Castro, que añadió que la próxima revisión del catálogo está prevista para el 1 de marzo y, sin embargo, todavía no tienen noticias de que se vaya a realizar una reunión para tratar ese asunto.

En este sentido, los colegios de farmacéuticos gallegos formalizarán próximamente su recurso contra el catálogo, aunque matizaron que las causas de su presentación difieren de las alegadas por el Gobierno central, que lo que planteó era la posible inconstitucionalidad de la norma y el incumplimiento de su ámbito competencial. En cambio, los farmacéuticos gallegos denuncian la inseguridad jurídica que tienen en su trabajo diario. “Uno recurre la ley y nosotros recurrimos su desarrollo”, argumentó Castro, que aseguró que en muchas ocasiones los farmacéuticos no saben cómo actuar.