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El margen neto que les queda a las oficinas de farmacia retrocede a valores de hace diez años

Crisis, recortes, ajustes y más medidas legislativas. Las oficinas de farmacia llevan escuchando estas palabras, tan comunes hoy día, desde antes de que comenzara la crisis económica.

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R.C./C.a. Madrid | viernes, 13 de julio de 2012 h |

Crisis, recortes, ajustes y más medidas legislativas. Desde 2008 escuchamos estas cuatro palabras varias veces cada día, pero las oficinas de farmacia empezaron a sentir el significado de estas palabras mucho antes, concretamente con la publicación en el Boletín Oficial del Estado del Real Decreto-ley 5/2000 de 23 de junio, que entró en vigor el 1 de agosto de ese mismo año, y en el que se estableció, además de una reducción de los márgenes tanto a las oficinas de farmacia como a los mayoristas, un sistema de aportación de las farmacias al Sistema Nacional de Salud en función del volumen de ventas de cada establecimiento, creando escalas o tramos diferenciados de boticas según su nivel de facturación.

Un RDL, el 5/2000, al que siguieron otros muchos, como el RD 2402/2004, que volvió a rebajar tanto el margen de las oficinas de farmacia como el de los mayoristas, equiparando además el porcentaje de los fármacos innovadores con el de las especialidades genéricas. O el RD 832/2008, que volvió a modificar de nuevo estos márgenes. Y, ya más actualmente, el RDL 4/2010, el 8/2010, el 9/2011 y el último de todos, el 16/2012, también volvieron a establecer nuevos márgenes para estos agentes de la cadena del medicamento.

Toda una serie de modificaciones legislativas que hacen que el margen neto de las oficinas de farmacia, a día de hoy, esté a niveles de hace diez años (ver tabla). Así, mientras que en 1999 el margen neto era de 1, 27 euros y entre 2003 y 2006 osciló entre 1,48 y 1,45, llegando incluso a 1,53 en el año 2005, en 2011 ese margen cayó a cifras inferiores incluso a las de 1999, con un margen de 1,14 euros. Una cifra que, como tal y como señala Fernando Redondo, presidente de la patronal FEFE, significa volver a las cifras de facturación de hace una década.

Así, mientras que en 1999 una farmacia necesitaba dispensar 790 recetas para ingresar 10.000 euros, en 2011 esta misma botica promedio se vio obligada a aumentar este número de recetas en un 10,73 por ciento, hasta alcanzar las 875 recetas, para obtener la misma cantidad de dinero. Y, entre estas dos fechas, en 2005, una farmacia podía ganar esta misma cantidad de dinero dispensando solo una media de 655 recetas al año, lo cual muestra de una manera todavía más clara la pérdida de beneficios en picado que lleva sufriendo la oficina de farmacia, sobre todo desde 2007, año en el que se reinstauró el SPR, tras las rebajas de márgenes establecidas por el RD 2402/2004 en los dos ejercicios anteriores. Este año 2007 también resulta significativo hoy en día ya que el beneficio neto registrado por el conjunto de oficinas de farmacia durante el pasado año resultó similar al de ese año, a pesar de haber facturado 130 millones de recetas más.

Un escenario de recortes, descuentos, limitaciones, pérdidas de beneficios y disminuciones de márgenes que se ve todavía más negro si tenemos en cuenta que el índice de precios al consumo (IPC) ha aumentado en un 44,3 por ciento desde 1999 hasta nuestros días, mientras que el gasto medio por receta solo se ha visto incrementado en un 6,8 por ciento, lo que supone una diferencia de casi 40 puntos porcentuales. Además, mientras que el número de recetas por farmacia se ha visto aumentado en un 55 por ciento, el margen por receta se ha visto disminuido en casi un 10 por ciento, lo que se traduce en que, actualmente, una botica tiene que trabajar más para obtener los mismos beneficios que obtenía antes.

Y, mientras tanto, el número de farmacias sigue creciendo, lo que estrecha todavía más los márgenes de beneficio. De hecho, según un estudio elaborado por PricewaterhouseCoopers (PwC) y presentado en la última edición de Infarma, de seguir con estos márgenes, en términos de rentabilidad, ‘sobrarían’ en España unas 3.000 oficinas de farmacia de las 21.427 que existen actualmente en nuestro país. Por comunidades autónomas, solo Andalucía (con 3.575 farmacias), Cataluña (con 3.089), la Comunidad de Madrid (con 2.821) y la Comunidad Valenciana (con 2.285) ya suponen más de la mitad de las farmacias, concretamente el 54, 9 por ciento de todas ellas.

Ante esta situación de bajada de precios de medicamentos, reducción de márgenes y aumento de las deducciones por volumen de facturación, muchas son las voces que piden un cambio de modelo retributivo en la farmacia. O, al menos, dotar al sector de cierta estabilidad en el ámbito económico.