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El mecanismo de codecisión Salud-Industria no zanja las dudas por el traslado de la EMA

La declaración conjunta de organizaciones europeas suma apoyos en la Eurocárama y en diez Estados miembro.

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carlos b. rodríguez Bruselas | viernes, 03 de octubre de 2014 h |

La solución propuesta por el presidente electo de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, de establecer un proceso de codecisión entre Vytenis Andriukaitis y Elzbieta Bienkowska, candidatos a las carteras de Salud e Industria, no acaba por convencer a los detractores del cambio de adscripción de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). A la espera de conocer el resultado de las audiciones a los comisarios que comenzó la semana pasada, se amplía la brecha entre quienes se oponen y defienden esta iniciativa.

En respuesta a las críticas, Juncker, en una carta de respuesta a la declaración conjunta firmada por más de 30 organizaciones europeas, dice que el motivo del cambio es priorizar “un Mercado Interno más profundo y justo con una fuerte base industrial”. El mensaje fue calificado de “desconcertante” por la Alianza Europea por la Salud Pública (EPHA), que dio nuevos argumentos para restar peso a la teoría de que el trasvase de la EMA será beneficioso para la innovación.

“Ni la innovación en el sector farmacéutico, ni la seguridad del paciente, ni la salud pública están incluidos en la carta de misión de la comisaria Bienkowska”, señala la EPHA, que tampoco ha visto con buenos ojos que la competencia farmacéutica apenas haya ocupado lugar en las respuestas escritas de la candidata a las preguntas planteadas como preludio a su audiencia. Más allá de la creación de empleo y de la aceleración de la directiva de productos sanitarios, Bienkowska solo menciona al sector farmacéutico para apostar por su “liderazgo” como un “actor clave en la transformación de la economía europea hacia una sostenible y competitiva”.

EPHA insiste en que “los incentivos de mercado no son herramientas aptas para hacer frente a la salud pública y a las necesidades del paciente, que deberían ser los principales impulsores de la política farmacéutica”. Siendo importantes también la innovación y la competitividad, la EPHA cree que deben alcanzarse “en coordinación con otras políticas” y no al revés, como propone la Comisión. Su petición de rechazar el trasvase durante las audiencias a los candidatos cuenta con el apoyo del presidente de la Eurocámara y muchos europarlamentarios, así como de diez estados miembro que apoyaron la declaración conjunta tras el Consejo de Ministros de Salud: Bélgica, Francia, Chipre, Austria, Grecia, Bulgaria, Eslovaquia, Lituania, Portugal y Rumanía.

Pero no todo son críticas al cambio. Eurordis, la patronal que representa a los pacientes con enfermedades raras, cree que la intención será mejorar el desarrollo de medicamentos en la UE con un enfoque “más atractivo”. Para Yann Le Cam, director ejecutivo de esta plataforma, aunque se puede “correr el riesgo de perder dimensión de la salud pública”, se trata de “una oportunidad para crear un verdadero mercado único de la UE para los medicamentos” a través de una mayor colaboración entre los Estados, no solo en lo relativo a la autorización de comercialización y mejora de acceso a los fármacos, sino también en materia de evaluación económica y de precios y reembolsos.

El asunto se convirtió en pregunta inevitable para los candidatos. Andriukaitis fue franco a la hora de comprometerse con la prevención, promoción y protección de la salud, pero evitó compromisos políticos, en parte porque las propuestas legislativas tendrán que ser examinadas por otros miembros de la Comisión. Además se mostró en contra de cualquier reducción de las normas de salud en el TTIP y se comprometió a asegurar que la política sanitaria se aborde “de manera coherente y sistemática” durante el Semestre Europeo y que esté presente en las recomendaciones a cada país.

Sobre la EMA fue muy claro: “Adoptaremos decisiones por consenso. Solo se podrá tomar una decisión si los dos comisarios firman”, dijo. Además, vinculó la respuesta con el debate sobre el precio de los fármacos. Tras constatar las “amplias” desigualdades existentes, consideró necesario “incitar a los estados” a crear un sistema más claro de fijación de precios”. Bienkowska, por su parte, justificó el cambio de una industria que es “el tercer exportador más grande de Europa”, aunque se comprometió a poner los intereses sanitarios primero: “No se equivoquen: la salud y la seguridad son lo primero”, dijo.