El número de nuevos casos de cáncer previstos para 2015 en España es de unos 227.000, 134.000 en varones y 91.000 en mujeres. Los tumores más comunes son el colorrectal (15 por ciento), próstata (13 por ciento), pulmón (12,5 por ciento) y mama (11,6 por ciento). Estos datos fueron recordados el pasado 4 de febrero durante el Día Mundial Contra el Cáncer, que también trajo consigo el objetivo común de asegurar el acceso a los fármacos en todo el territorio nacional. Sin embargo, los mensajes desde la arena política estuvieron tintados de reproches, en unos casos, y de defensa de la gestión, en otros.
Desde el Gobierno, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, explicó que su voluntad es continuar ofreciendo una atención oncológica de excelencia que garantice la igualdad en el acceso a los tratamientos más eficaces en España. Más allá de las palabras, Alonso también se comprometió a desarrollar acciones específicas para fortalecer un abordaje integral de la enfermedad. La nueva estrategia que se está abordando incorporará el apoyo psicológico a la rutina terapéutica, como un elemento más del tratamiento, y abrirá, entre otras novedades, una línea de trabajo para mejorar la atención al cáncer infantil.
Desde la oposición, el PSOE explica que si bien el objetivo es común, las políticas que ha emprendido el Gobierno en los últimos dos años lo alejan de la realidad. Por ello, en primer lugar, ha exigido que se “supriman los copagos” que afectan a ciertos tratamientos oncológicos para garantizar, con criterios de “seguridad, eficacia y equidad”, el acceso a terapias innovadoras. Además, desde el principal partido de la oposición se denuncia que el Gobierno arrincona las políticas de Salud Pública por estar desprovistas de financiación.
“Las medidas emprendidas han supuesto una bajada del presupuesto de más de la mitad desde 2011”, explican. A su juicio, una financiación “insuficiente” puede poner en “peligro” tanto la atención a los pacientes, como las medidas de prevención. Por ello, y como medida que ponga parte de la solución al problema, desde el PSOE se ha exigido la derogación del Real Decreto-ley 16/2012, el cual consideran “lesivo” para el sistema sanitario.
Más allá de la arena política, los farmacéuticos tienen un papel importante en la tarea de la prevención precoz así como soluciones a su alcance para todo el proceso de atención oncológica. El Consejo General de Farmacéuticos (CGCOF) explica que existen hábitos en los que los profesionales pueden incidir para disminuir la incidencia de la enfermedad. El tabaquismo, la alimentación, el consumo de alcohol, las radiaciones ultravioletas o el sedentarismo son factores que elevan la probabilidad de padecer cáncer y donde los farmacéuticos pueden asesorar a sus pacientes para mejorar. Por ello, la pasada semana se publicó un informe a disposición de los profesionales para que sepan cómo actuar para ayudar a los apacientes.
Por otro lado, federaciones de pacientes como la del cáncer de mama (Fecma) también aprovecharon la celebración del Día Mundial para solicitar al poder político la acción necesaria para acceder a los mejores tratamientos en condiciones de igualdad en todo el territorio nacional. “Las pacientes somos conscientes de las necesidad de reformas, pero nos preocupa la financiación de la Sanidad, por ello creemos que los responsables de las distintas administraciones deben comprometerse a garantizar la sostenibilidad del sistema; pero siempre manteniendo el sistema de prestaciones y en términos de equidad”, aseguró la presidenta de Fecma, Roswitha Britz.