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Elvira Sanz dará continuidad a la estrategia de diálogo de Ramentol al frente de Farmaindustria

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fRancisco rosa Madrid | viernes, 26 de octubre de 2012 h |

Los tiempos cambian y con ellos cambia la esencia de la propia industria farmacéutica innovadora. En esta ocasión, la novedad tiene relación con el imparable ascenso social de la mujer. A este respecto, cabe destacar el hecho de que Elvira Sanz, directora general de Pfizer en España, fuera designada el pasado 23 de octubre como nueva presidenta de Farmaindustria, la primera fémina en ocupar este cargo en la historia de la patronal. Sanz dejó claro que el “compromiso y la determinación” serán las características principales de su mandato, que se extenderá durante los dos próximos años y en el que tendrá un lugar prioritario el establecimiento de un diálogo fluido con la Administración, dando así continuidad a la estrategia seguida por el presidente saliente, Jordi Ramentol.

La máxima responsable de la asociación de empresas farmacéuticas que operan en España inició su intervención en la asamblea extraordinaria de Farmaindustria hablando de futuro. Para Sanz, el plan estratégico para el próximo bienio está bastante claro. Por un lado, la idea es reforzar el diálogo con la Administración con el fin de buscar el escenario con el que se pueda garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). “Para ello es básico la construcción de una plataforma que nos permita tener un contacto fluido con el Gobierno”, indicó la directora general de Pfizer en España.

Por otro lado, Sanz reparó en la necesidad de no enfrentar las dificultades en solitario. Así, la segunda línea de acción que emprenderá al frente de la patronal será el desarrollo de líneas estratégicas conjuntamente con el resto de agentes que operan en el sector de la salud. En este punto, se acordó de los farmacéuticos, los profesionales sanitarios y los pacientes, actores clave para poder garantizar la viabilidad del propio sistema junto con las propias compañías del sector del medicamento. “De esta crisis tenemos que salir todos juntos”, reclamó.

Por último, la nueva presidenta de Farmaindustria aseguró que será una prioridad absoluta la puesta en valor del papel que juega la industria farmacéutica en la economía nacional, un papel que pretende fortalecer en los próximos años para convertir así al sector en una verdadera “palanca de crecimiento”. “Además de aportar valor a través de los medicamentos, somos un sector que genera innovación y tejido industrial. Somos una industria global, que genera empleo altamente cualificado y que invierte intensivamente en I+D. Desde una Farmaindustria austera nos vamos a emplear a fondo para que esto siga siendo así”, dijo para poner fin al apartado de objetivos.

Y es que, Sanz no solo habló de futuro, sino que tuvo tiempo también para hacerlo sobre el pasado para explicar algunas situaciones del presente. En este sentido, recordó los continuos ‘golpes’ que ha recibido la industria a través de las medidas sucesivas dirigidas a la reducción del gasto farmacéutico y para dar solidez a su argumentación aludió a los datos publicados recientemente por IMS, que apuntan a una caída del mercado farmacéutico que se mantendrá a lo largo de los próximos cuatro años.

Junto a este, otro de los principales problemas a los que han tenido que enfrentarse los laboratorios, según la directora general de Pfizer, es el de los impagos, una hemorragia que quedó tapada con el plan de pago a proveedores (con el que se liquidó lo adeudado hasta 31 de diciembre de 2011), pero que no ha cicatrizado y ha vuelto a empeorar este año.

Nuevas aprobaciones

El último aspecto que entró a valorar durante su intervención fue el de la “ralentización” de las aprobaciones de nuevos fármacos. En este ámbito, dijo, “las autoridades sanitarias regionales, nacionales e incluso europeas están apostando por criterios cada vez más estrictos”, sumidas todas ellas en una espiral de recortes y medidas de ahorro que en ocasiones les hace olvidar la importancia de hacer llegar al mercado novedades terapéuticas para cubrir necesidades sanitarias no cubiertas.

A pesar de todas estas dificultades, parece que el optimismo y la predisposición al entendimiento están en el ADN de Sanz, la cual hizo un llamamiento a la colaboración entre industria y Administración para encontrar soluciones a todos estos problemas, a la vez que constató el carácter responsable de la industria a la que representa, la cual no dejará de asumir su compromiso con los pacientes a pesar de todos los obstáculos que está teniendo que sortear.