Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3
Leire Pajín y Cristina Garmendia. Jesús Acebillo y Jordi Ramentol. Y el muñidor de la cosa, Humberto Arnés. Es decir, un acuerdo. Dos ministras, dos presidentes de Farmaindustria y un “conspicuo equilibrista”. ¿Se puede pedir más? Se trata de un pacto de gobierno, y por eso el presidente de Farmaindustria dijo: “Pensamos que hoy es un día importante para el país. Hoy, por supuesto, es un día importante para la industria farmacéutica. Y lo es porque se presenta en público el Plan Sectorial, una iniciativa del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, para crear en España una Plataforma Estratégica para el Desarrollo de la Industria Farmacéutica. Tenemos que agradecer hoy, aquí, la sensibilidad del presidente del Gobierno, al escuchar los razonamientos de un sector comprometido con el desarrollo del Sistema Nacional de Salud y con el desarrollo económico y social de nuestro país”.
Todo parece indicar que el Plan Sectorial de la industria farmacéutica pretende maximizar la aportación sanitaria, económica y social de la industria farmacéutica en España en términos de I+D+i, producción, exportaciones y empleo cualificado. En este sentido, se han identificado siete objetivos de desarrollo del sector, sostenibilidad y servicio a la ciudadanía. Colaborar en la garantía de acceso del conjunto de la población a todos los medicamentos que necesite en condiciones de igualdad efectiva. Colaborar en la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, tanto en sus aspectos económicos como en los concernientes a su calidad, equidad y cohesión. Estimular el uso racional del medicamento, término que engloba múltiples objetivos y responsabilidades. Favorecer un marco regulador del medicamento que dote al sector de la mayor estabilidad y predictibilidad posibles. Impulsar la I+D+i biofarmacéutica en general, y especialmente aquella dirigida a aportar soluciones o avances significativos en el tratamiento de determinadas patologías, con planteamientos colaborativos público-privados. Potenciar la producción farmacéutica en nuestro país, así como la expansión exterior incrementando las exportaciones. Y favorecer la estabilidad y el desarrollo del empleo en el sector, especialmente el empleo cualificado y el empleo de la mujer.
En definitiva, ahora lo que queda es sentarse. Será una sentada infinita. Porque las Mesas de Trabajo van a contemplar temas que nos ocupan a todos y que constituyen la esencia de este plan. De una parte, el impulso de la investigación biofarmacéutica y de los ensayos clínicos, que se evidencian como verdaderas oportunidades en nuestro país. Y de otra, la regulación económica del sector de forma sostenible con las cuentas públicas, bajo los principios de buena regulación de la recién aprobada Ley de Economía Sostenible. Porque al final de lo que se trata es del acceso de los pacientes a los medicamentos en condiciones de igualdad efectiva, en un entorno de su uso racional.
Quiero resaltar finalmente las palabras de la ministra Pajín cuando dijo que estaba convencida de que “con la cooperación de los diferentes departamentos del Gobierno vamos a ser capaces de desarrollar una iniciativa que va a ser pionera en Europa”. Claro, como todo lo que hace este Gobierno. Seguro.