El presidente del Comité Ejecutivo de BI, Andreas Barner, concedió una entrevista a EG para dar algunas claves de la estrategia para Europa.
Pregunta. ¿En qué han quedado los ajustes que anunciaron en la UE?
Respuesta. Hemos creado la subregión MIDI, con los países nórdicos, Bélgica, Holanda y alguno más, ya que se habían detectado sinergias entre ellos. La estrategia es independiente en cada uno de los países en los que seguimos teniendo problemas.
P. ¿Cuáles son esos países más ‘problemáticos’?
R. Hay que aclarar que, en términos generales, la evolución en Europa ha sido positiva. Pero hay algunos países que han perseverado con las políticas de contención del gasto. Italia, España, Francia... También Alemania y Reino Unido, están aplicando reducciones de precios. A pesar de eso, vemos una situación más estable en alguno de ellos, como España.
P. ¿Cuáles han sido los resultados de BI en nuestro país en 2013?
R. En España hemos sufrido reducciones de precio con Spiriva y Pradaxa. No está siendo un mercado fácil, aunque en 2013 hemos rondado los 500 millones en ventas, cifra similar a la obtenida en años anteriores.
P. ¿Está garantizada entonces su presencia nuestro país?
R. España es un país importante para nosotros. Allí hacemos muchos ensayos clínicos, y actualmente estamos pensando en expandir nuestros recursos TIC, ya que nos han confirmado que tienen gente muy bien formada. A pesar de ello, las rebajas de precios nos obligan a reducir costes para garantizar nuestra rentabilidad.
P. ¿Cómo ve el futuro en Europa?
R. Seguirá el entorno complicado en países como Alemania, Italia, Francia, España... Pero pensamos que la presión se reducirá y que la disposición a pagar por la innovación mejorará.
P. Pagar por la innovación, sí, pero en función de los resultados...
R. Las autoridades tienen que tener claro que las ventas son las que nos proporcionan los recursos para seguir investigando. Si un medicamento solo funciona en el 50 por ciento de los pacientes, y no tienes reembolso por esa otra parte, tienes que doblar el precio para compensar. Hay que analizarlo bien. Pensamos que no puede ser una cuestión de blanco o negro, que esto tiene matices.
El presidente del comité ejecutivo de BI, Andreas Barner, concedió una entrevista a EG para dar algunas claves de la estrategia para Europa.
Pregunta. ¿En qué han quedado los ajustes que anunciaron en la UE?
Respuesta. Hemos creado la subregión MIDI, con los países nórdicos, Bélgica, Holanda y alguno más, ya que se habían detectado sinergias entre ellos. La estrategia es independiente en cada uno de los países en los que seguimos teniendo problemas.
P. ¿Cuáles son esos países más ‘problemáticos’?
R. Hay que aclarar que, en términos generales, la evolución en Europa ha sido positiva. Pero hay algunos países que han perseverado con las políticas de contención del gasto. Italia, España, Francia... También Alemania y Reino Unido, están aplicando reducciones de precios. A pesar de eso, vemos una situación más estable en alguno de ellos, como España.
P. ¿Cuáles han sido los resultados de BI en nuestro país en 2013?
R. En España hemos sufrido reducciones de precio con Spiriva y Pradaxa. No está siendo un mercado fácil, aunque en 2013 hemos rondado los 500 millones en ventas, cifra similar a la obtenida en años anteriores.
P. ¿Está garantizada entonces su presencia nuestro país?
R. España es un país importante para nosotros. Allí hacemos muchos ensayos clínicos, y actualmente estamos pensando en expandir nuestros recursos TIC, ya que nos han confirmado que tienen gente muy bien formada. A pesar de ello, las rebajas de precios nos obligan a reducir costes para garantizar nuestra rentabilidad.
P. ¿Cómo ve el futuro en Europa?
R. Seguirá el entorno complicado en países como Alemania, Italia, Francia, España... Pero pensamos que la presión se reducirá y que la disposición a pagar por la innovación mejorará.
P. Pagar por la innovación, sí, pero en función de los resultados...
R. Las autoridades tienen que tener claro que las ventas son las que nos proporcionan los recursos para seguir investigando. Si un medicamento solo funciona en el 50 por ciento de los pacientes, y no tienes reembolso por esa otra parte, tienes que doblar el precio para compensar. Hay que analizarlo bien. Pensamos que no puede ser una cuestión de blanco o negro, que esto tiene matices.