En el debate abierto en Europa por el acceso y financiación de la innovación y la transparencia absoluta en las negociaciones de precios, España no apoyará una negociación y un precio únicos, con pagos variables en función de la capacidad adquisitiva de cada país, como ha solicitado la industria farmacéutica comunitaria con el visto bueno de algún estado, como Bélgica. La solución encontrada a la ‘tormenta perfecta’ que se desató en torno a las innovaciones en hepatitis C permite a España creer que esa no es la vía.
Así lo aseguró el secretario general de Sanidad, Rubén Moreno, durante su primera comparecencia en la Comisión de Sanidad del Congreso: “Les aseguro que, como sea un alemán el que esté negociando y España tenga que pagar su capacidad adquisitiva, nos plantamos en un nivel de precio prácticamente igual al de Alemania. ¿Quién saldría beneficiado? Rumanía, Grecia... Me niego a ese tipo de negociación. Salvo que pongamos al equipo del ministerio con todos sus gladiadores allí a negociar en nombre de Europa, me niego a que me pongan el precio en Alemania”.
Para el número tres del ministerio, la negociación “no ha podido ser ni más rápida, ni más efectiva, ni más beneficiosa para el SNS”. Además, asegura que España ha hecho posible “lo que va a ser necesario hacer en el resto del mundo”. Sin embargo, el optimismo ministerial encalla en un par de aspectos, según la oposición. El primero tiene que ver con la información sobre los precios. El portavoz de Sanidad de la Izquierda Plural, Gaspar Llamazares, reprochó que “todavía no ha habido un mínimo de transparencia en relación con lo que cuesta un tratamiento y cuál es el acuerdo” con la industria.
“Si seguimos hablando de precios, probablemente [las compañías farmacéuticas] no nos tratarán mejor, porque el tema de las negociaciones entre los países y la industria farmacéutica está muy tasado, por una razón muy simple: si el sistema español es conocido y ampliamente divulgado, ¿por qué Portugal va a ser distinto? ¿Por qué Francia va a ser distinto?”, señaló.
El segundo desencuentro gira en torno al mecanismo articulado para que las comunidades puedan afrontar el coste de los tratamientos. Según Moreno, es tan ventajoso que las regiones tienen margen suficiente para cubrirlo sin necesidad de acudir a las condiciones pactadas con Hacienda. “No necesitan ningún préstamo a devolver en diez años”, insistió. El PSOE esgrime precisamente que, gracias a los precios negociados “hay posibilidad de hacer un crédito extraordinario para asumir los tratamientos de la hepatitis C”, como señaló la diputada socialista Guadalupe Martín.
CiU también insiste en que “toda nueva financiación de fármacos que entran en el servicio público tendrían que llevar al lado de tipo de financiación de ayuda a las comunidades autónomas”. En este sentido, su portavoz de Sanidad, Concepciò Tarruella, instó a Moreno a defender ante Hacienda la necesidad de que el IVA sanitario sea cedido a las regiones para que puedan hacer frente, no sólo a la subida del gravamen sobre los productos sanitarios, sino también incluso para financiar cualquier nuevo tratamiento que se introduzca en la cartera de servicios.
Por lo pronto, el Plan Estratégico para la hepatitis C se aprobará definitivamente en el Consejo Interterritorial previsto para el día 26 de marzo, durante el cual también está previsto que se aprueben diversos protocolos de actuación frente al virus del ébola.
La reforma sanitaria
La comparecencia del secretario general también sirvió para poner de manifiesto el inmovilismo de las posturas en torno a la reforma sanitaria. En la misma semana en la que los principales partidos políticos, excepto PP y Ciudadanos, firmaban la Declaración Institucional por la Universalidad del Derecho a la Salud, promovida por Médicos del Mundo, a través de la cual mostraban su rechazo al Real Decreto 16/2012, Moreno defendió que lo que ha intentado esta reforma es que las mismas prestaciones “cuesten menos”.
De nuevo, el gasto farmacéutico continúa entre dos versiones opuestas. Según el PP, gracias al 16/2012 y a medidas anteriores la factura se encuentra en la media europea al haber promovido un consumo más racional. Llamazares no es tan optimista: “Se ha cortado una parte del consumo pero no hay un uso racional, porque donde lo tenemos desbocado seguimos teniéndolo desbocado, que es en el ámbito hospitalario. En realidad hay un repunte del gasto”.
Prescripción enfermera
Como muy tarde después del verano (posiblemente antes) estará publicado en el BOE el Real Decreto de prescripción enfermera. Primero debe ir al Consejo Interterritorial y después ser enviado al Consejo de Estado para su dictamen.
Acuerdos sobre el PIB
Sanidad, Hacienda, Farmaindustria, Aeseg y Fenin son las cinco patas de un acuerdo que permitirá establecer bases de transparencia y sostenibilidad en medicamentos y productos sanitarios. Moreno espera que se resuelva “en muy breve plazo”.
FOGA
Tras hacer posible, entre otras cosas, que las comunidades reciban la compensación por la prestación farmacéutica, el FOGA avanza ahora en la inclusión de la atención dada a poblaciones limítrofes que todavía no estaba incluida.
RD de Precios y Financiación
Ha habido mucha discusión previa para evitar un elevado número de alegaciones a una norma que el Ministerio de Sanidad ve necesaria y que la industria ve, según Rubén Moreno, “como una amenaza”. Aún así, habrá alegaciones.