Pese a que gran parte de la industria confía en que la aprobación de la propuesta sirva para poner fin a las duplicidades en la evaluación de fármacos, lo cierto es que siguen existiendo algunas voces pesimistas dentro del sector. Aunque el procedimiento ideado contará con la implicación de las distintas administraciones regionales que así lo deseen y pese a que ha sido sometido a la consulta del CISNS, es posible que algunas se desmarquen para poder seguir ralentizando la incorporación de novedades terapéuticas a la financiación.
Por este motivo, algunas fuentes consultadas por EG han preferido mantener la prudencia, hasta que la evaluación única no se ponga en marcha y se pueda comprobar si se de verdad se instaura la evaluación única. “Cabe la posibilidad de que esto suponga que se implante la evaluación única, aunque no estamos del todo seguros de que esto vaya a ser así. Es por esto que preferimos ser cautos hasta comprobar cómo se comportan las autoridades competentes. Ojalá estemos equivocados”, afirman.
Aunque todo apunta a que la Propuesta de colaboración para la elaboración de los informes de posicionamiento terapéutico de los medicamentos saldrá adelante con el visto bueno recibido en el último Consejo Interterritorial (CISNS), existen algunos actores afectados a los que les gustaría que Sanidad aceptara abrir un trámite de audiencia para que los distintos stakeholders puedan presentar alegaciones. “Vamos a intentar por todos los medios que se nos dé esa posibilidad. Además, pediremos al Ministerio que se nos informe formalmente de todo lo que tiene que ver con la propuesta. A pesar de ello, nosotros ya hemos hecho llegar de forma unilateral nuestra posición al respecto”, aseguraron a EG fuentes de Farmaindustria.
Y esto pese a que desde la patronal reconocen que, al no tratarse de una disposición normativa, el departamento que dirige Ana Mato está en su derecho de pasar a la aprobación sin realizar esta consulta. “El caso es que nosotros pensamos que podemos aportar”, afirman.
En una línea similar se mostraron los representantes de la Asociación de Laboratorios de Medicamentos Huérfanos (Aelmhu). Desde su punto de vista, “la experiencia en el tratamiento de las enfermedades raras o minoritarias de las personas que colaboramos en Aelmhu podría aportar un incuestionable valor”.
Una iniciativa necesaria
Al margen de estas solicitudes, la respuesta de la industria innovadora a la iniciativa en sí ha sido positiva. Desde Aelmhu señalan que se trata de una medida que vienen reivindicando desde que se constituyeron como asociación. “Hemos abogado siempre por el establecimiento de un informe único para posibilitar en España el acceso a los tratamientos para personas con enfermedades raras de forma equitativa en todas las comunidades”, aseguran.
Otra patronal que también ha reivindicado la evaluación única en reiteradas ocasiones es la de las empresas biotecnológicas, Asebio. Desde allí destacan que el modelo propuesto “puede ser una oportunidad para unificar criterios entre administraciones y avanzar en la unidad de mercado, y para introducir criterios en la evaluación de medicamentos más basado en la evidencia y más sensibles a la innovación”.
Además de eso, afirman desde Farmaindustria, “el hecho de que esto esté vertebrado por la Aemps con la participación de las comunidades hará más fácil la uniformidad de los criterios”. En Aelmhu, por otra parte, consideran “importante que se vaya a garantizar la evaluación continua de los medicamentos y que se diseñen mecanismos de reevaluación para que los responsables de tomar las decisiones dispongan de información actualizada”.
Trámites pendientes
En cuanto a la fecha en la que se hará efectivo el inicio de la colaboración entre la Aemps, las comunidades y la Comisión de Farmacia para la evaluación única existe aún cierta incertidumbre. Aunque el CISNS dio luz verde a la propuesta en diciembre, desde el ministerio confirmaron a EG que quedan aún trámites pendientes que no estaban indicados en el borrador y no han sido revelados.
Fuentes del sector señalaron que el hecho de que el CISNS diera el visto bueno a la propuesta no impide que las distintas comunidades hayan podido presentar alegaciones y que estas se integren en el documento final. “Es posible que se aprobara la línea de acción y que los técnicos estén trabajando en la redacción final del documento”, aseguran.