La patronal ve como un “error” que la Junta les excluya de la mesa de negociación
Los empresarios aseguran que cuatro farmacias de Toledo van a echar ya el cierre
i. fernández
Toledo
La negociación para resolver el impago de las facturas de los farmacéuticos castellano-manchegos tomó tintes distintos la semana pasada. Se constituyó la mesa de negociación, tal y como ordenó el gobierno de Castilla-La Mancha, que tendrá carácter permanente y, en principio, se mantendrá durante toda la legislatura. Pero de ella se excluyó a la Federación de Empresarios Farmacéuticos de la región (Fefcam), que consideró la decisión de la administración como un “error”, al tiempo que afirmaron desconocer el motivo por el cual no tendrá representación en el proceso de negociación. Eso sí, la presidenta de la patronal, María Dolores Espinosa, quiso dejar claro que seguirá “luchando” para que no sea el boticario el que tenga que avalar la deuda con su patrimonio.
“El farmacéutico de Castilla-La Mancha tiene una empresa pequeña con beneficios limitados y no tiene capacidad para endeudarse. A las pruebas me remito con la ayuda del Gobierno en el último RDL, cuyas farmacias beneficiarias representan aquí como un 50 por ciento”, aseguró. Asimismo, reconoció que es “imposible pedir un crédito en el banco cuando el propio ministerio reconoce que la rentabilidad es muy baja”. Es más, según Fefcam, cuatro boticas de Toledo han notificado ya que tendrán que echar el cierre por tiempo indefinido, hasta que se resuelva la situación. “A muchas farmacias les han cortado el suministro y los desabastecimientos están ahí”, apuntó.
Al mismo tiempo, quiso recordar que “siempre ha defendido soluciones al cien por cien de las farmacias, no para que solamente unos pocos tengan acceso al crédito”. Por eso, no entiende el que la administración les haya dejado al margen. La patronal ha “llamado a todas las puertas” para encontrar soluciones. De hecho, Fefcam pidió al Gobierno central que avalara a las comunidades en el tema de la factura farmacéutica como lo había hecho con otros sectores.
“He cumplido con mi obligación como presidenta de la patronal y no creo que ninguna declaración que he hecho sea motivo para dejarnos fuera”, reiteró Espinosa, al tiempo que añadió que no ha sido la patronal la que ha tomado ninguna medida de presión, sino los colegios de farmacéuticos.
La propia legislación contempla que los empresarios tengan representatividad en este tipo de negociaciones, como recordó la presidenta de Fefcam, por lo que le sorprendió más la decisión del gobierno regional. No obstante, mostró su respeto con las negociaciones que mantiene la Junta con los colegios y dijo que apoyará las soluciones que se acuerden, siempre que sean respetuosas con los derechos de las farmacias y los ciudadanos. Eso sí, tal y como indicó, “la responsabilidad frente a los colegiados la tendrán quienes se sienten en la mesa, no la patronal”.