El Gobierno italiano sigue cumpliendo pasos para liberalizar su modelo farmacéutico. No obstante, el resultado final de este proceso encajado a través de su futura Ley de la Competencia poco se parecerá a las ideas iniciales con la que se inició el proyecto en febrero de 2015, las cuales pasaban por abrir la propiedad de boticas a capital no profesional, sin limitaciones, y la salida de ciertos medicamentos con receta y OTC de las boticas para permitir su venta en otros canales como las parafarmacias.
La Comisión de Economía y Hacienda del Parlamento italiano aprobó el pasado 10 de septiembre el que parece ser el texto definitvo de esta norma, a falta de su discusión por esta Cámara el 21 de septiembre. En su artículo 32, mantiene la apertura de la propiedad de oficinas de farmacia a manos no profesionales pero con importantes matices respecto a los primeros borradores. Además de que la parte de capital no profesional nunca podrá ser superior a la que obstente el farmacéutico —lo cual ya estaba asegurado— ahora se prohibe la participación alguna en la propiedad de boticas de “compañías farmacéuticas, médicos y visitadores médicos”.
El objetivo de estas limitaciones de última hora buscan el objetivo de “respetar la transparencia y las incompatibilidades”. Asimismo, esta enmienda introducida al borrador inicial del texto establece que todos los pasos para la entrada de capital no profesional en las boticas deberán ser hechos públicos.
La farmacia italiana también ha salido finalmente ‘victoriosa’ en otra de sus reivindicaciones desde que se iniciaron los trámites de esta norma: el mantenimiento de la dispensación exclusiva de ciertos fármacos de venta con receta (éticos no financiados) de la denominada ‘lista C’. En este sentido, el sector de la parafarmacia ha sido el foco de origen de las mayores presiones para abrir la dispensación de ciertos fármacos a otros canales. Desde Federfarma (equivalente al Consejo General español) se destaca que esta decisión favorece la seguridad de los pacientes y ayuda a la sostenibibilidad de las pequeñas farmacias.
Precisamente, otra de las novedades de esta última versión del proyecto de ley es la posibilidad de traslado que se ofrece a los titulares de aquellas boticas ubicadas en municipios que hayan visto disminuir su población por debajo de los 6.600 habitantes.