La patronal estatal de oficinas de farmacia remitió al Ministerio de Sanidad un paquete de medidas que pasan por derogar el RD 5/2000
Las propuestas realizadas por FEFE permitirían a las oficinas de farmacia mejorar su margen de beneficio en 218 millones de euros
J. NIETO
Madrid
La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, tiene encima de la mesa desde la semana pasada el paquete de medidas que le remitió la patronal estatal de oficinas de farmacia, FEFE, para contener el gasto sanitario y, al mismo tiempo, mejorar el margen de beneficio de las boticas. La receta mágica de la patronal presidida por Fernando Redondo permitiría, según precisó éste, que las comunidades autónomas ahorrasen 746 millones de euros y las boticas incrementasen su margen de beneficio en 218 millones de euros, todo ello mientras que el Estado sólo dejaría de ingresar en sus arcas 38 millones de euros, correspondientes a la recaudación del IRFP.
La propuesta, que contiene varias medidas de carácter económico, en base a un informe elaborado por Lubaconsult, tiene como punto de partida la derogación del Real Decreto 5/2000. “La propuesta es mejorable y discutible, eso sí, siempre a partir de la base innegociable de derogar el Real Decreto 5/2000. Se trata de un punto de partida, porque eliminar este real decreto es posible”, manifestó Redondo.
En este sentido, el presidente de FEFE sustentó su petición en los datos reflejados en este informe. Según este análisis, la desaparición de las deducciones que establece el Real Decreto 5/2000 supondría que las farmacias dejasen de pagar a las comunidades autónomas 510 millones de euros al año, 290 millones tras el pago del IRPF. Asimismo, el Estado ingresaría 220 millones de euros en concepto de IRPF.
Junto a ello, y para mejorar el margen de beneficio de las boticas, FEFE también propone que se transforme el margen fijo de los medicamentos de precio superior a 143 euros en un margen porcentual del 25 por ciento. Esto, según la patronal, supondría un ahorro de 78 millones de euros para las boticas y un ingreso extra para el Estado de 31 millones de euros en concepto de IRPF. Una medida que volvería a repercutir en las arcas autonómicas, que perderían unos ingresos de 109 millones de euros.
Este ahorro para la farmacia y el Estado, en concepto de IRPF, influiría de manera negativa en la recaudación de las comunidades autónomas. Entonces, ¿cómo se lograría, según FEFE, la cuadratura del círculo y que todos ganasen una vez derogado el Real Decreto 5/2000? La solución encontrada por la patronal estatal de oficinas de farmacia se explicaría con la aplicación de otra serie de medidas complementarias, que permitirían generar un ahorro en las arcas de las comunidades autónomas.
Medidas complementarias
De este modo, junto a la desaparición del Real Decreto 5/2000, FEFE pone encima de la mesa otra de sus reivindicaciones históricas: la potenciación del mercado de genéricos. En este sentido, señalan que si este mercado alcanzase una cuota similar a la que se da en la media de la UE, en torno al 12 por ciento, es decir, incrementarlo cinco puntos, se generaría un ahorro para las comunidades autónomas de 250 millones de euros anuales. ¿Quién perdería en este caso? La farmacia, 49 millones; y el Estado, 20 millones menos por el IRPF.
Sobre este aspecto, la potenciación del mercado de genéricos, la patronal farmacéutica lo tiene claro. “Cada incremento de un punto de este mercado genera un ahorro al sistema de 50 millones de euros, con lo que si nos acercásemos al promedio europeo este ahorro ascendería a los 250 millones de euros al año”, señalan.
Junto a la potenciación del mercado de genéricos, otra de las medidas que se encuentran en este paquete se refiere a la salida de algunos medicamentos sin receta de la financiación del SNS. FEFE se escuda en la necesidad de estudiar el doble estatus de todos los medicamentos sin receta financiados en aplicación de la disposición adicional quinta de la Ley de Garantías. De esta forma, con la exclusión de la financiación de algunos medicamentos sin receta el ahorro para las comunidades autónomas ascendería a 280 millones de euros. Un ahorro que no supondría ninguna pérdida ni para las farmacias ni para el Estado.
Asimismo, otra de las medidas encaminadas a incrementar el ahorro estaría orientada a la necesidad de reducir el 3 por ciento el número de recetas “innecesarias” y la eliminación de aquellas prescripciones que luego no son consumidas por los pacientes. Con la reducción de un 3 por ciento en el número de recetas las autonomías se ahorrarían, según FEFE, 375 millones de euros. Una medida que perjudicaría al beneficio de la farmacia en 75 millones de euros y al Estado en 30 millones de euros menos en su recaudación por IRPF.
Respecto a las prescripciones no consumidas, significarían un ahorro para las autonomías de 125 millones de euros, algo que influiría negativamente en las boticas (25 millones de euros) y en la recaudación por IRPF del Estado (diez millones de euros).
Igualmente, desde la patronal se apuesta por reducir en dos puntos el IVA de los medicamentos (del 4 al 2 por ciento), lo que permitiría ahorrar a las comunidades 230 millones de euros, cantidad que dejaría de ingresar el Estado en concepto de IRPF.
Aportación de la farmacia
Junto a estas propuestas de carácter meramente económico, FEFE cerró la cuadratura de este círculo llamado sostenibilidad del SNS y beneficio de la farmacia con una medida de un calado más asistencia. Así, tras indicar que el establecimiento de un sistema de farmacias como el actual costaría 3.600 millones de euros, cifró el incremento del valor añadido no remunerado de la farmacia que se derivaría de las medidas anteriores en 105 millones de euros.
Y es que, según FEFE, “que las farmacias recuperen su margen operativo provocaría que se genere empleo y una mayor inversión en sistemas que mejoren la calidad asistencial al paciente”.