La acción de GlaxoSmithKline (GSK) cotiza actualmente en 18,9 euros (14,4 libras esterlinas) tras un comienzo de año alcista que le ha permitido acumular en enero una plusvalía del 5 por ciento. GSK inició esta fase de subida el pasado mes de diciembre. En el último año su evolución ha sido bastante plana tras un segundo trimestre de 2015 bajista, presentando en la comparación interanual una evolución negativa.
Analizando un periodo temporal más amplio se puede ver el máximo histórico que marcó GSK en 2001 cuando llegó a superar ligeramente las 26,3 euros. Tras perder en los dos años siguientes cerca del 50 por ciento de su valor en bolsa, el comportamiento de GSK desde entonces ha sido bastante horizontal, moviéndose dentro de una banda limitada entre 10 y 20 libras.
Sus últimos resultados publicados corresponden al cierre del tercer trimestre del pasado año. Las ventas ascendieron a 7.950 millones de euros (6.127 millones de libras), un 9 por ciento más que en el ejercicio anterior, mientras que el beneficio obtenido fue de 1.350 millones de euros (1.025 millones de libras), con una caída interanual del 5 por ciento (depurando el impacto negativo el tipo de cambio).
Desglosando las ventas por áreas de negocio, la división farmacéutica generó el 54 por ciento de las mismas con un crecimiento interanual del 1 por ciento; la división de vacunas, un 20 por ciento, un 13 por ciento más que en el ejercicio anterior; mientras que la división de productos de consumo, un 26 por ciento, creciendo un 7 por ciento.
Entrando en el apartado de I+D señalar que este grupo tiene actualmente en su cartera de proyectos de investigación 40 nuevas moléculas y drogas en fase II y III de desarrollo. Su labor de investigación se centra en aquellos campos de la medicina considerados estratégicos, como son: oncología, vacunas, enfermedades del sistema inmunológico, enfermedades respiratorias y enfermedades raras.
Lo previsto
Tras la presentación de resultados GSK mantuvo sus estimaciones para el cierre del año considerando una caída del beneficio por acción de hasta un 10 por ciento, comportamiento diferente al que espera para el ejercicio 2016 y donde la compañía radicada en el Reino Unido espera revertir esta evolución y volver a la senda de crecimiento, que podría superar el 10 por ciento.
Para finalizar, y en relación con su posible comportamiento en bolsa en los próximos meses, señalar que su tendencia actual es alcista con una pendiente moderada pero que ha mantenido en el último mes y medio. Eso sí, habrá que esperar a que la compañía ofrezca los resultados de 2015.
Por otra parte se trata de un valor que cuenta con un amplio campo de recuperación (actualmente se mueve un 30 por ciento por debajo de su máximo histórico). Todo ello permite anticipar un comportamiento positivo de GSK en los próximos meses, si bien esto dependerá de que se estabilicen los mercados.