A pesar que durante los últimos años la crisis económica que ha atravesado el país ha golpeado al sector de oficina de farmacia con dureza, más incluso que a otros sectores debido a los numerosos cambios legislativos encaminados a la contención del gasto farmacéutico, lo cierto es que este colectivo puede presumir de que ha sabido conservar casi intactos los puestos de trabajo. Así lo pone de manifiesto el informe elaborado Antares para el Grupo Cofares que, bajo el título ‘Situación y cifras claves de la Farmacia en 2014’, fue presentado recientemente en Madrid. Unos datos que precisan que durante el periodo 2010-2013, a pesar de que la facturación media de las oficinas de farmacia se redujo en un 8 por ciento, la evolución del número de empleados se mantuvo estable (una media de 3,4 por botica), incluso se incrementó ligeramente en algunos tramos de facturación (ver tabla).
Sin embargo, el comportamiento de todas las oficinas de farmacia respecto a la evolución del empleo durante este periodo no se ha desarrollado de la misma forma. Y es que, tal y como refleja el informe de Antares, el número de empleados de una oficina de farmacia está muy relacionado con su facturación anual.
A este respecto, si se observa el periodo comprendido entre 2010 y 2013, se aprecia que el número de empleados no muestra una evolución importante, aunque sí un ligero aumento en las oficinas de farmacia con facturaciones más altas. Así, aquellas con que facturan más de 1.800.000 euros anuales incrementaron el número de empleados de 7,9 a 8,1; las de entre 1.500.000 y 1.800.000 euros de 5,4 a 5,6; las de entre 1.200.000 y 1.500.000 euros de 4,4 a 4,5; y las de entre 900.000 y 1.200.000 euros de 3,4 a 3,6 empleados.
Por otro lado, se observa que en las farmacias con un número menor de empleados, éstos realizan un promedio mayor de operaciones de venta.
El vicepresidente del Grupo Cofares, Juan Ignacio Güenechea, resaltó este aspecto durante la presentación del informe, e incidió en que, “a pesar de que en estos últimos años se ha producido una bajada de los ingresos, los gastos generales de han mantenido, y un ejemplo de ello es que las cifras de empleados no han descendido”. Sobre este particular, Güenechea fue más allá al indicar que si se eliminasen las deducciones que sufre la farmacia, sobre todo las del 7,5 y 15 por ciento recogidas en el Real Decreto-ley 9/2011, se podrían liberar recursos para que las farmacias pudiesen “desarrollar nuevos servicios y crear empleo”.