La rentabilidad de la oficina de farmacia está en entredicho desde el comienzo de la crisis. Las continuas bajadas de precio de los medicamentos de prescripción ha propiciado que el profesional tenga que dirigir la mirada hacia otros nichos de mercado directamente vinculados con el autocuidado. Esta transformación no es fácil y, en muchas ocasiones, ha cogido con el pie cambiado a los farmacéuticos, que se han visto abocados a buscar cierta ayuda tanto para la formación de nuevos productos como para técnicas de marketing que hasta ahora poco han tenido que ver con la botica.
Uno de los puntos claves para mejorar la gestión de la farmacia y, por consiguiente su rentabilidad, es categorizar el establecimiento como una superficie de ventas que está sujeto a los mismos avatares que cualquier otro comercio. Para ello existen diferentes fórmulas y consultoras que ofrecen sus servicios para mejorar los rendimientos económicos. “Con nuestros consejos una farmacia puede mejorar su facturación en un 20 por ciento como mínimo e incluso hay casos de un incremento del 200 por cien”, asegura Carlos Aires, socio-director de Jazz Marketing. Uno de los axiomas que propone es identificar las distintas zonas de las que consta una farmacia y asignarle un objetivo. “La fachada, el rótulo, el mostrador, la zona de venta, la caja, todo tiene que tener un objetivo y el problema que me estoy encontrando es que muchas farmacias se focalizan solo en el mostrador, por lo que uno de los planteamientos a la hora de hacer una reforma es tomar consciencia de cada uno de los espacios de los que se dispone”, asegura.
El socio-director de la consultora anima a los farmacéuticos a que den un paso más y cuiden aspectos tradicionalmente poco atendidos como el mobiliario, las nuevas tecnologías, la presentación de los productos o el escaparatismo. Para ello, presenta los conceptos y herramientas que convierten las farmacias en espacios de venta adaptados a la actualidad. “Hay que comprender la realidad del farmacéutico y el perfil del cliente que tiene, para elegir correctamente las categorías que venden más para potenciarlas”, dice Aires. En síntesis, es un trabajo de traducción visual para fortalecer aquellos puntos que tiene como fortalezas la farmacia.
Junto a esta compañía existen otras que presentan sus fórmulas para mejorar la facturación. Una de ellas, Spin Pharma, asegura que ha encontrado un método mediante el cual se puede generar un ahorro de más de 100.000 euros, según el perfil de la farmacia. “Estructurar procesos de venta eficientes y eficaces hacia el consumidor, incrementar la productividad del personal u optimizar los niveles de stock a la demanda son algunas de las palancas que pueden tener un impacto en ventas, rentabilidad y tesorería”, explica Laura Piera, directora de Spin Pharma.
El otro objetivo al que mirar es la ubicación de la farmacia. Aires explica que una localidad turística de interior debe integrarse en el entorno para mejorar sus resultados. “Si tenemos una botica en un pueblo de interior que tiene como reclamo un monasterio le recomendaríamos al titular que tratase de mimetizarse con el entorno y enfocar la reforma hacia ello”, afirma Aires. Asimismo, un localidad costera deberá atender al tipo de turismo que recibe para tratar de hacerse atractiva tanto para los visitantes como para los autóctonos.