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La cardioprotección pública empieza por las oficinas de farmacia de Barcelona

Medio centenar de boticas barcelonesas cuentan con un desfibrilador portátil a disposición de cualquier persona que precise su utilización

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o. maspons Barcelona | jueves, 27 de marzo de 2014 h |

Medio centenar de farmacias de Barcelona ya cuentan con un desfibrilador portátil a disposición de cualquier persona que precise su utilización ante un episodio cardiaco sobrevenido. Esta es la fase preliminar del proyecto ‘Barcelona, ciudad cardioprotegida’, que tiene por objetivo convertir la capital catalana en la primera gran ciudad del mundo cardioprotegida, un programa impulsado por la Associació Barcelona Salut (ABS), Fundació Brugada y la Asociación de Farmacias de Barcelona, y cuenta con el soporte del Ayuntamiento de Barcelona, SEM y el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (AFB), bajo el patrocinio de Ferrer y AXA Seguros.

Durante la presentación del proyecto, que ha tenido lugar hoy en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, bajo la presidencia del alcalde, Xavier Trias, el presidente de la patronal catalana Fefac y de la Asociación de Farmacias de Barcelona, Antonio Torres, señaló que la vocación de servicio a los ciudadanos de los farmacéuticos “se manifiesta hoy con esta iniciativa, que se sustenta en el sector privado al cien por cien, pero colaborando con el sector público , porque creemos que este es el camino , sumar”. Asimismo, añadió que el proyecto “prevé instalar desfibriladores automáticos en las farmacias, que contarán, además, con un farmacéutico formado en las sesiones que acoge el colegio sobre el uso del desfibrilador”.

Cabe destacar, tal y como apuntó el presidente de la patronal catalana, que en Barcelona se da un episodio de muerte súbita cada 11 horas, por lo que el objetivo es poder actuar durante los diez primeros minutos. “Queremos colaborar a salvar vidas y mejorar su calidad después del episodio, en reducir las secuelas por la rápida intervención”, señaló Torres, quien insistió en que el objetivo es extender el programa a toda Cataluña, donde se dan 3.200 casos al año. Sobre este particular, el subdelegado de Gobierno en Cataluña, Emilio Ablanedo, precisó que la idea del Gobierno es extender la iniciativa al resto de ciudades de España.

Por su parte, Roser Vallès, directora de Ordenación y Regulación Sanitaria del CatSalut, destacó que “las farmacias son agentes de salud cualificados” y que con este proyecto añaden valor a su tarea profesional. A este respecto, realizó una petición: “La oficina de farmacia está evolucionando en los servicios, no dejéis de innovar”.

El proyecto se implanta por igual en todos los barrios y distritos barceloneses a través de una comisión AFB–colegio, que se ocupa de seleccionar las farmacias que se incorporan. “Es una iniciativa que queremos útil y de servicio a los ciudadanos, pero que es también innovadora, dado que convertirá Barcelona en la primera gran ciudad del mundo cardioprotegida y desde las farmacias”, declaró Torres. Una iniciativa que, tal y como precisó, “está abierta”, ya que cada desfibrilador colocado en una farmacia “es una oportunidad que le damos a la vida, y debemos hacer realidad estas oportunidades”.

Proximidad y accesibilidad, factores clave

La muerte súbita cardíaca puede afectar a cualquier persona y de forma inesperada. La primera hora desde la aparición de los síntomas viene precedida por la pérdida brusca de conciencia. Se disponen de diez minutos para actuar e intentar salvar la vida de la persona y de aquí la importancia vital de que el desfibrilador se encuentre tan accesible como sea posible. El desfibrilador automático es un dispositivo que sólo actúa en caso de necesidad y puede ser usado por cualquier persona aunque carezca de los elementales conocimientos sanitarios pues actúa sólo en caso fibrilación ventricular.

El proyecto se desarrolla en el marco de un estudio científico a dos años avalado por el hospital Clínic de Barcelona. Se inició el pasado mes de diciembre como prueba piloto con la instalación de desfibriladores en medio centenar de farmacias de la ciudad de Barcelona. Tras esta fase preliminar, se iniciará antes del verano la primera fase que incluirá la instalación de 100 nuevos desfibriladores en otras tantas oficinas de farmacia de la ciudad. Se calcula que una vez desplegado el programa en su totalidad (2016) se puedan salvar entre 125-150 personas al año.

Esta iniciativa de salud pública ha sido principalmente impulsada por la Associació Barcelona Salut (ABS), entidad sin ánimo de lucro, fundada por 25 conocidos médicos e investigadores (www.barcelonasalud.es). La asociación, constituida hace tres años, realiza diferentes proyectos en el ámbito de la investigación y de la divulgación con el objetivo de promover los hábitos de vida saludables y el mayor conocimiento de la salud entre los ciudadanos.