El índice corrector recogido en el RDL 9/2011 debía estar aplicándose desde el 1 de enero de 2012, pero la mayoría de las comunidades no habían impulsado este mecanismo de compensación cuando llegó el RDL 16/2012, una normativa que volvía a cambiar las reglas del juego. Los farmacéuticos rurales muestran ahora su preocupación por la pérdida del carácter retroactivo de estas ayudas que podría conllevar la derogación del último escalado y la consiguiente vuelta al establecido por el RDL 9/2011. “Después de seis meses sin ponerse en marcha ese mecanismo de compensación, resulta que lo vuelven a publicar en este decreto cortado y pegado, lo que hace que haya que contar a partir de ahora”, explicó Guerrero.
Al menos, esto es lo que entiende el presidente de los farmacéuticos rurales, quien además recordó que las ayudas recogidas en el RDL 9/2011 vinieron acompañadas de “unas medidas drásticas de recorte”. Por ello, en su momento, el presidente de los rurales ya advirtió de que las ayudas, “si no se daban más pasos en la misma dirección al final, quedarían diluidas con las siguientes medidas de recorte”. Y esto es lo que los rurales creen que ha sucedido con la llegada del nuevo decreto. “Si antes ya eran cortas, ahora es que queda en nada”, lamentó Guerrero.
Las quejas vertidas por el sector contra el escalado de deducciones recogido en el Real Decreto-ley 16/2012 surtieron efecto, aunque el resultado no ha convencido a todos. El pasado 26 de mayo, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la derogación de las últimas escalas y lo hacía para dar un paso atrás, es decir, para recuperar lo establecido por el RDL 9/2011. En su día, los farmacéuticos rurales valoraron dicha normativa, que planteaba por primera vez un índice corrector para determinadas oficinas de farmacia de núcleos aislados o socialmente deprimidos, como un “gran primer paso”, pero que necesitaba “más pasos en la misma dirección”. Algo que finalmente no ha sucedido, al quedar derogado el último escalado.
El presidente de la Sociedad Española de Farmacéuticos Rurales (Sefar), Francisco Javier Guerrero, defendió que el mecanismo de retroalimentación que introducían las escalas del RDL 16/2012, por el cual las farmacias de mayor facturación aportaban más en favor de las más pequeñas, “si estuviera bien desarrollado, hubiera sido una medida importante para sostener el sistema”. Los rurales matizaron así que las quejas esgrimidas respecto a estas últimas escalas radicaban en lo que consideraban un error de aplicación, no en su fundamento.
Así, uno de los problemas que estas presentaban, según reconoció Guerrero, era que “las comunidades autónomas que tengan un alto índice de ruralidad iban a percibir muy poco dinero”. Sin embargo, a su juicio, ello podría haberse solucionado con algún tipo de mecanismo que facilitara la fluidez del dinero recaudado entre todo el sistema.
“No entiendo por qué se saca un mecanismo que creo que estaba bien ideado, lo único que estaba mal aplicado”, lamentó Guerrero, quien consideró el resultado “frustrante y decepcionante”. Por todo ello, Sefar solicitará una reunión al Ministerio de Sanidad para reclamar nuevas medidas encaminadas a ayudar a las boticas que peor lo están pasando.
En la misma línea, el presidente de los farmacéuticos de Castilla y León, Jesús Aguilar, valoró positivamente el fin que perseguían las últimas escalas, por lo que lamentó el “paso atrás” que supone ahora su derogación. “Me parece que hemos perdido una oportunidad, pero que hay que seguir trabajando”, afirmó. Del mismo modo, la presidenta del COF de Lugo, Ana Prieto, reconoció que se habían creado unas expectativas de ayuda a una serie de compañeros con la publicación del RDL 16/2012 “que en un mes se les quitan sin ninguna explicación”. En todo caso, Prieto defendió que “cualquier medida que se aplique se debe de hacer con un consenso del sector”, algo que no ha ocurrido con la última normativa.
A favor de los cambios
En cambio, desde la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) sostuvieron que “con los cambios introducidos, las farmacias de mayor facturación no ven aumentado su nivel de contribución respecto al año anterior y las que menos facturan ven aumentado el índice corrector al alza”. Por ello, consideraron que las modificaciones son “favorables para todas las farmacias”
La última escala, según la patronal, hacía dispensar a pérdidas a todas las farmacias con facturaciones superiores a 120.000 euros, lo que hubiera afectado negativamente a 8.000 farmacias “que se hubieran visto en la necesidad de reducir horarios y despedir personal para disminuir gastos operativos”. Por ello, desde FEFE aplaudieron la eliminación del “carácter incautatorio” que presentaban las escalas aplicables a las farmacias de más facturación.
Pese a ello, los empresarios creen que las escalas que permanecen “son aún muy gravosas para la mayor parte de las farmacias”, aunque creen que “son más asumibles y mejoran más que la anterior escala la situación de las farmacias de menores ventas”.