En un eslabón con tal amplio espectro de actuación y regulación como es la distribución farmacéutica, son abundantes los asuntos o retos a tener en cuenta cuando se pone la vista en el próximo ejericicio. Pero si hay algo ya marcado ‘en rojo’ en la agenda de la distribución nacional para 2016 no es otro sino el desarrollo de la directiva antifalsificación de medicamentos y, en concreto, la aplicación de lo estipulado en los actos delegados de este normativa aprobados recientemente por el Parlamento Europeo.
Así se puso de manifiesto en la celebración el pasado 9 de diciembre de la asamblea general de la patronal de la distribución de gama completa (Fedifar), donde los representantes de las 40 compañías mayoristas que la conforman acordaron otorgar “prioridad” al desarrollo de esta directiva. En este sentido, el presidente de Fedifar, Eladio González, incidió en el hecho de que la Comisión Europea haya tenido en cuenta la imposibilidad de llevar a cabo la comprobación de cada uno de los envases por parte de los almacenes mayoristas —principal reivindicación de este eslabón de la cadena— , así como que el Acto Delegado recoja que la misma se realizará solo en situaciones consideradas críticas. Es decir, cuando los medicamentos sean devueltos de la farmacia y en aquellos casos que sean suministrados por una entidad autorizada que no es el titular de la autorización.
Asimismo, desde Fedifar se apunta a otras ventajas adicionales que podría acarrear este sistema de verificación como sería —más allá de seguir evitando la entrada de medicamentos falsificados en la cadena— facilitar la implantación de los precios notificados.
Buenas prácticas
En esta asamblea general de Fedifar se hizo repaso de las novedades legislativas con efectos en la distribución, que no son pocas: proyecto de real decreto de Precios y Financiación; modificación de Ley de Garantías; nuevos precios de referencia; modificación fiscal que a partir del 1 de enero afectará a las sociedades civiles.
De igual forma, hubo tiempo en este encuentro para analizar otros de los asuntos que copan el presente y futuro de los almacenes nacionales: el proceso de certificación en Buenas Prácticas de Distribución. Sobre este particular, el presidente de Fedifar incidió en varios asuntos que están siendo monitorizados y estudiados por la Comisión Técnica de la patronal, que persigue que los almacenes “no incurran en gastos innecesarios para adaptarse a las Guías de Buenas Prácticas de la Distribución (GDP)”.
Varias exigencias y dificultades en este cometido copan la atención de Fedifar, como la imposibilidad actual de poder llevar a cabo por parte de la distribución de una trazabilidad por lotes; la consideración de almacén mayorista con ubicación diferente a la sede de la empresa a la que pertenece; la contratación entre almacenes por terceros pertenecientes a la misma entidad jurídica; o las exigencias de control de temperatura.