De cara a la industria farmacéutica y las oficinas de farmacia, la trazabilidad será obligatoria médica mediante el código datamatrix, y sólo en “casos especiales” (aquellos que presenten un mayor riesgo de ser falsificados) los distribuidores farmacéuticos tendrán que cumplir con la obligación de autentificación. Así consta en el borrador que establece los actos delegados (aspectos técnicos) de la directiva antifalsificación, y que ha sido liberado por la Comisión Europea.
Los aspectos técnicos que define este documento, destinado a colocar la última piedra para garantizar la seguridad de los pacientes como punto final de la cadena de suministro farmacéutico, también arrojan luz sobre otra de las grandes dudas que existían sobre el sector: la distribución había señalado la imposibilidad de tener que llevar a cabo una labor de verificación por unidades, algo que la Comisión Europea no cree necesario. El borrador establece una autenficación por lotes.
Por otro lado, según el borrador, los medicamentos lanzados a la venta antes de la fecha de aplicación del Reglamento podrá seguir siendo dispensados hasta el final de su vida útil.