Hemeroteca

La ‘e-receta’ se traduce en más atención farmacéutica y menor destrucción de empleo

El nuevo sistema de dispensación electrónica simplifica la facturación y ofrece más información del paciente

Leer mas Descargar
Añádenos en Google
A.C / M.r Madrid | viernes, 16 de mayo de 2014 h |

Son numerosos los beneficios que la receta electrónica aporta tanto a pacientes (en especial los crónicos, que evitan desplazamientos al centro de salud para la renovación de tratamientos) como a los profesionales médicos (que ven así descongestionadas). No obstante, esta puede ser de gran ayuda también para la oficina de farmacia, donde en un primer momento se veía con recelo al implicar inversiones económicas para el titular. Así lo asegura Manuel Ojeda, vicepresidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla y primer farmacéutico que dispensó una receta electrónica en España. Desde 2003, año en el que Ojeda realizó la primera dispensación electrónica, hasta ahora, cuando casi siete de cada diez recetas prescritas en el Sistema Nacional de Salud (SNS) son dispensadas ya por este sistema, ha podido observar las ventajas que ofrece la e-receta para la botica.

Según él, el nuevo sistema de dispensación electrónica, ya puesto en marcha en la mayoría de comunidades, simplifica mucho el proceso de facturación. “Ha reducido la burocracia de la facturación y nos permite centrarnos en nuestro papel sanitario”, explica Ojeda que, aunque asegura que aún no se ha podido medir o cuantificar sus beneficios en tiempo o dinero, está seguro de que mejora toda la actividad de la botica.

De este modo, el farmacéutico puede invertir el tiempo ahorrado en mejorar la atención farmacéutica y a potenciar o mejorar los servicios que ofrece en la oficina de farmacia. Un beneficio resaltado también por Rosa López-Torres, presidenta del Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Castilla-La Mancha, quien puntualiza que este sistema “aporta mayor profesionalidad y mayor comunicación con el paciente”.

Por otro lado, Ojeda asegura que el modelo de e-receta aporta mucha más información del paciente, lo que se traduce en un aumento en la fiabilidad de la dispensación y una herramienta en favor de la adherencia. “Nos ofrece una completa información de la prescripción y del paciente que, debidamente procesas en los programas de gestión, favorece el seguimiento farmacoterapéutico, además de que podemos acceder a su historial clínico”, explica el vicepresidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla.

Además, también apunta a una mayor conexión entre profesionales sanitarios pues, este sistema, dice, hace que el farmacéutico tenga un mejor acceso y contacto con los profesionales médicos”.

No obstante, Vicente Colomer, vocal de la junta de gobierno del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia, cree que aún queda mucho por desarrollar, pues los beneficios más importantes, dice, “llegarán cuando podamos acceder a la historia clínica electrónica” y, recuerda la falta de interoperabilidad entre comunidades autónomas que, sentencia, “impide que podamos atender a todos los pacientes, sean de la región que sean”.

‘E-receta’ y empleo cualificado

De forma indirecta, la e-receta tiene positivos efectos en el ámbito laboral y, en concreto, “en el mantenimiento de las plantillas de las oficinas de farmacia y la cualificación de las mismas”, según recuerda Eugenio de Eugenio, miembro del estudio jurídico Eugenio & Orbaneja. ¿A qué se debe esta relación? Para encontrar la respuesta hay que mirar al articulado del Real Decreto de Receta Médica.

Así, en lo referente a las dispensaciones mediante receta electrónica, solo faculta a titulares y adjuntos la posesión de firma electrónica para realizar estas operaciones, lo cual puede favorecer las contrataciones (o mantenimiento) de empleados titulados frente a auxiliares (si bien, existe cierto vacío legal por el cual el titular puede introducir su firma, y supervisar y responsabilizarse de la dispensación del auxiliar).